El cuerpo médico del hospital Essalud en Perú reaccionó ante las fuertes críticas de la cuidadanía en el caso de Shirley Meléndez, quien ingresó para ser operada de cálculos en los riñones y salió sin manos ni pies.
'Lamentablemente la severa complicación presentada denominada 'púrpura fulminans' obliga a la amputación de las partes necrosadas de su cuerpo en un intento porque continúe con vida, hecho que se logra con consecuencias conocidas; no amputarle las zonas necrosadas hubiera significado dejar que muera lo que va en contra de nuestros principios', escribe en un comunicado el Cuerpo Médico del hospital nacional 'Guillermo Almenara' Essalud.
Expresaron su respaldo al equipo de galenos que tuvieron a cargo el diagnóstico y tratamiento de la joven, e indicaron que ellos “han actuado con ética, humanidad, ciencia y respetando todos los protocolos nacionales e internacionales para el manejo de este tipo de pacientes”.
Shirley, una estudiante de 25 años, fue intervenida tres veces en total y luego dada de alta en marzo, pero volvió a internarse días después, con problemas para orinar.
Luego registró fiebre y la indujeron al coma. Días después, los médicos resolvieron apuntarle las manos y los pies por un virus que le causó una infección, aparentemente debida al catéter contaminado. Shirley entró caminando y salió en silla de ruedas.
'Tres meses después soy dada de alta amputada de piernas y manos, aún con el problema de cálculos y durante todo este tiempo vengo exigiendo una explicación real de lo que pasó conmigo', detalló.
La estudiante de administración de empresas asegura que ahora se dedicará a apoyar a las personas discapacitadas.
|
Así lucía Shirley antes de que le amputaran las manos y los pies.
|
|