El líder supremo de Irán, Ali Jameneí, criticó este martes la aptitud de Estados Unidos en las negociaciones que mantienen los dos países sobre el programa nuclear iraní y aseguró que el presidente estadounidense, Donald Trump, no logrará destruir a la República Islámica.
Estados Unidos “dice: ‘Vamos a negociar sobre su energía nuclear y que el resultado de la negociación sea que ustedes no tengan esta energía’”, afirmó Jameneí en un encuentro en Teherán con representantes de la provincia de Azerbaiyán Oriental.
“Si realmente debe haber una negociación, porque no siempre hay lugar para ella, determinar de antemano el resultado de la negociación es un acto incorrecto y estúpido”, aseguró.
Irán y Estados Unidos mantienen este martes en Ginebra la segunda ronda de las negociaciones nucleares, en unas conversaciones que se producen bajo las amenazas militares de Washington, que ha desplegado un portaaviones en el golfo Pérsico y ha ordenado el envío de otro más para presionar a Teherán.
Jameneí hizo referencia a estas amenazas y dijo que Trump, con advertencias y diciendo lo que Irán puede o no hacer, busca “dominar al pueblo iraní”, pero aseguró que no podrá destruir a la República Islámica.
“El presidente de Estados Unidos dijo que han pasado 47 años y aún no han podido destruir la República Islámica. Esta es una buena confesión. Yo digo: “Tú tampoco serás capaz de hacerlo”, dijo.
La máxima autoridad política y religiosa iraní dijo que Trump repite que su ejército es el más fuerte del mundo, pero advirtió que “el ejército más fuerte del mundo puede, a veces, recibir un golpe tan fuerte que no pueda levantarse”.
Y añadió: “Muy bien, un portaaviones es ciertamente una máquina peligrosa, pero más peligroso que el portaaviones es aquella arma que puede enviarlo al fondo del mar”.
Las declaraciones de Jameneí se producen mientras el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, mantiene un encuentro indirecto con el equipo estadounidense, formado por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno de Trump, en Ginebra.
Se trata del segundo encuentro entre Teherán y Washington tras la reanudación el 6 de febrero de las negociaciones nucleares en Mascate (Omán), en el que fue su primer encuentro desde la guerra de los 12 días de junio.
Las dos partes se encuentran muy distanciadas en sus posturas, con líneas rojas muy marcadas por Teherán, que insiste en que no aceptará el enriquecimiento cero ni la limitación de su potente programa de misiles balísticos que le exige Washington, porque le privaría de su capacidad defensiva. EFE