Washington, Estados Unidos. El hondureño José Luis Arias, arrestado hace una semana por agentes del ICE frente a su nieto con autismo, regresó deportado a Honduras, donde sus familiares lo recibieron con emotivos abrazos y besos, tras 14 años de ausencia, luego de haberse marchado a Estados Unidos.
Tras el arresto, las autoridades federales aseguraron que Arias tenía antecedentes penales, una afirmación que sus familiares niegan y por la que cuestionan el operativo.
Al llegar a San Pedro Sula el hondureño contó que le indignó mucho cuando los agentes sacaron un arma y lanzaron gas lacrimógeno frente a su nieto para detenerlo.
"Me preguntaron, apaga el carro, bájate, no me voy a bajar, está mi nieto acá y se lo voy a entregar a su mamá. Entonces ahí fue cuando me molestó adelante porque de él me empezaron a esposar", contó en una entrevista para Telemundo.
Tras su regreso a Honduras, Arias dijo que le tocará empezar de cero, pues no le quedó nada de lo que tenía. En 2019, su esposa vendió todas sus pertenencias para trasladarse a Estados Unidos con su hija, Dana Arias, quien necesitaba un trasplante de médula ósea y murió a los 10 años.
"Por la decisión que mi esposa tomó de llevarse a mi hija, vendió la casa, vendió todo", recalcó.
José Luis dejó en Washington a su esposa y a sus tres hijas, quienes están desconsoladas por lo ocurrido y no saben qué hacer ante la separación. Ahora, esperan volver a reunirse con él.
Deportación
Según el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés), José Luis Arias tiene una orden de deportación y antecedentes relacionados con acusaciones de actos obscenos e indecentes, agresiones físicas y conducir con una licencia suspendida. Su familia niega estos señalamientos.
La esposa de Arias contó que su nieto duerme con la gorra que su abuelito dejó el día del arresto y que sigue preguntando por él.
El niño sabe que su abuelo está en su país de origen y, según su abuelita, ahora quiere irse a Honduras.