Estados Unidos pidió formalmente el viernes que el Consejo de Seguridad de la ONU vote el próximo lunes nuevas sanciones contra Corea del Norte, a pesar de la reticencia de China y Rusia, anunció la diplomacia estadounidense.
El proyecto de resolución prevé un embargo sobre el petróleo, impedir la importación textil norcoreana, congelar bienes del líder Kim Jong-Un, expulsar a ciudadanos norcoreanos que viven en el extranjero e inspeccionar buques sospechosos en alta mar.
Rusia y China se opusieron a las medidas --excepto la textil-- durante una reunión de expertos de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, según fuentes diplomáticas.
Pero Pekín y Moscú respaldan, junto al resto del Consejo de Seguridad, adoptar nuevas sanciones para reprobar el último ensayo nuclear norcoreano del 3 de septiembre, de acuerdo con fuentes diplomáticas.
El órgano de Naciones Unidos ya prohibió hace un mes importar carbón, hierro y marisco de Corea del Norte.
En este punto, 'veo mal un veto y creo que llegaremos a un acuerdo' porque todo el mundo ha mostrado 'voluntad para negociar', señaló un experto bajo anonimato.
'Alcanzaremos un acuerdo' ya que los tres países clave --Estados Unidos, China y Rusia-- 'quieren llegar a un acuerdo', dijo de su lado un diplomático. 'Los estadounidenses están preparados para negociar'.
Por ahora, ni China ni Rusia han amenazado con hacer uso de su derecho a veto. Insisten en que sanciones aisladas no sirven y presionan para abrir la puerta al diálogo con Pyongyang.
La embajadora estadounidense, Nikki Haley, anunció a inicios de semana que su gobierno pediría una votación el 11 de septiembre.
Amenazas y opciones
Tras negociar durante un mes con Pekín y Moscú el séptimo paquete de sanciones aprobado el 5 de agosto, Washington juega actualmente con dos amenazas: un eventual uso de la fuerza militar y la advertencia de que, si no se alcanza ningún acuerdo, las penalizaciones estadounidenses pueden afectar a los países que negocien con Pyongyang.

Según una fuente diplomática, la segunda posibilidad está muy presente en las actuales negociaciones.
Durante las primeras conversaciones sobre el proyecto de resolución, China y Rusia no han rechazado el texto en bloque y tampoco han reclamado tiempo, como han hecho en otras ocasiones.
El embargo petrolero es el tema 'más duro'. 'Rusos y chinos están totalmente en contra', explicó una persona cercana a las negociaciones. Sin embargo, hay 'opciones' sobre la mesa de cara a este sector.
Moscú, por otro lado, cuestiona la propuesta de expulsar a los norcoreanos que viven en el extranjero --unos 50.000 según la ONU--, que suponen una importante fuente de ingresos para el régimen.