El proceso formal de transición entre el gobierno saliente de Xiomara Castro y la próxima administración de Nasry “Tito” Asfura ha quedado prácticamente descartado, tras semanas de controversia política y declaraciones cruzadas entre los partidos involucrados.
Desde diciembre pasado, la presidenta Xiomara Castro había señalado que habría una transición ordenada una vez declarados oficialmente los resultados por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Sin embargo, el proceso no solo se ha visto demorado, sino que finalmente no se concretará como lo había ordenado la mandataria el pasado 15 de enero. De acuerdo con Fernando Anduray, dirigente del Partido Nacional, cualquier acercamiento o acuerdo para establecer un proceso de transición quedó totalmente descartado.
Según Anduray, la decisión habría sido tomada por el presidente electo Nasry Asfura, ante lo que calificó como una “falta de seriedad” por parte de la presidenta Castro en el manejo del proceso.
Para el dirigente nacionalista, la forma en que el gobierno saliente abordó el tema evidenció una falta de compromiso con un proceso coordinado y transparente.
Anduray explicó que Castro anunció inicialmente la transición en diciembre, luego reiteró su intención en varias ocasiones y, posteriormente, habría descalificado a la administración entrante al referirse a ella como un “gobierno de facto”.
Esa cadena de mensajes contradictorios, señaló Anduray, habría deslegitimado cualquier esfuerzo de coordinación entre ambos gobiernos, lo que llevó al Partido Nacional a decidir no “caer en el juego de Libre”.
A mediados de enero, la presidenta Castro emitió una orden formal para iniciar el proceso de transición y traspaso de mando al gobierno electo de Nasry Asfura, designando a funcionarios de alto nivel para tal fin.
No obstante, esa instrucción no se tradujo en una transición bilateral coordinada con el equipo entrante, lo que deja al gobierno electo con limitadas opciones para acceder a información institucional clave de cara al inicio de su gestión, previsto para el 27 de enero.
Anduray indicó que los funcionarios designados por Asfura deberán elaborar informes y auditorías desde cero en cada institución pública, un proceso que podría retrasar durante varios meses la ejecución de programas y proyectos gubernamentales.
Por su parte, Tomás Vaquero, secretario de Gobernación, Justicia y Descentralización, aseguró que el gobierno se mantiene dispuesto a reunirse con el equipo de Asfura y entregar informes sectoriales, aunque hasta ahora no se ha concretado ningún encuentro formal de transición.
Vaquero detalló que han existido contactos esporádicos con algunos funcionarios del futuro gobierno con el objetivo de entablar reuniones, pero que no se ha instalado una instancia formal de entrega de gobierno.
Desde la Administración Nacional de Servicio Civil, Russel Garay, secretario ejecutivo, indicó que no ha existido comunicación directa con delegados del Partido Nacional para iniciar una transición formal.
Garay señaló que ya se integró una comisión y se cuenta con informes de cada entidad del Poder Ejecutivo; sin embargo, Asfura aún no ha nombrado oficialmente una comisión que represente a su administración frente al gobierno de Castro, por lo que esos documentos quedarían depositados en cada institución y disponibles en portales públicos si no se concreta una transición conjunta.