El municipio de Siguatepeque, en el departamento de Comayagua, registra un crecimiento de la inversión privada en los sectores inmobiliario, de servicios, comercio y centros hospitalarios.
No obstante, este desarrollo debe ir acompañado de un adecuado ordenamiento territorial y de mejoras en los servicios públicos mediante inversión municipal, una expectativa que sectores locales confían se concrete con la llegada del nuevo alcalde.
Autoridades locales y representantes del sector privado coinciden en que el crecimiento sostenido de Siguatepeque representa una oportunidad para fortalecer su desarrollo económico, siempre que vaya acompañado de planificación urbana, modernización vial y ampliación de servicios básicos, a fin de garantizar una mejor calidad de vida para la población.
Sara Orellana, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio e Industrias de Siguatepeque, declaró que la inversión privada en el municipio ha crecido principalmente en el sector inmobiliario, con la construcción de nuevos proyectos residenciales, comerciales e industriales.
Asimismo, destacó el fortalecimiento de los servicios de salud, con más de 40 centros hospitalarios privados con diversas especialidades; el sector educativo, con universidades privadas y escuelas bilingües; y la apertura de más de 10 nuevos hoteles en los últimos años. “También están viniendo las franquicias a los alrededores del municipio”, acotó.
La Cámara de Comercio e Industrias de Siguatepeque cuenta con 2,100 empresas afiliadas, en su mayoría micro y pequeñas empresas. El comercio y los servicios son los principales generadores de empleo, aunque la agricultura y la ganadería continúan siendo sectores relevantes para la economía local.
Orellana sostuvo que en el municipio existe una alta necesidad de empleo y señaló que, a diferencia de la zona norte del país, en Siguatepeque solo opera una maquila, por lo que el sector privado aspira a la llegada de más empresas de este tipo para generar nuevas fuentes de trabajo.
“Es importante fomentar la nueva inversión nacional y la reinversión local, pero para eso deben existir las condiciones que establece el Gobierno. A nivel local, podemos establecer alianzas con las autoridades, trabajar de la mano y simplificar los trámites”, expresó.
Hasta 2025, el municipio registraba más de 7,000 empresas, de las cuales solo el 60% corresponde a comercio formal. “Todavía hay mucho comercio informal y tenemos que trabajar para que se formalice”, agregó la directiva, quien destacó que el sector privado aporta más del 53% de los impuestos municipales.
El nuevo alcalde es Jorge Alfredo Valeriano Pinto, representante del Partido Nacional. El sector privado considera que, al pertenecer al mismo partido político que el presidente electo Nasry Asfura, se espera un respaldo más sólido para el desarrollo del municipio.
“Necesitamos una mejor administración pública; no es posible que la mayoría de los ingresos de una municipalidad se destinen al pago de empleados. Es importante revisar esa situación”, concluyó Orellana.
Simplificar trámites para la apertura de negocios
Kevens Barahona Tobar, expresidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Siguatepeque y empresario del sector cafetalero, manifestó que la ciudad cuenta con amplias oportunidades de crecimiento, por lo que esperan que la alcaldía trabaje de la mano con las organizaciones empresariales para conocer de cerca los retos y las oportunidades de desarrollo.
Explicó que el municipio posee rubros económicos fuertes que deben ser impulsados y mejor comercializados, como el café. Siguatepeque cuenta con empresas exportadoras del aromático, con alta producción y reconocimientos internacionales, al haber obtenido en dos ocasiones consecutivas el premio Taza de Excelencia. En 2025, el rubro del café representó más de 1,000 millones de lempiras para el municipio.
Tobar indicó que otro sector con potencial es el de la salud, al contar con servicios privados de calidad, lo que ha impulsado el crecimiento del turismo médico.
“Contamos con una gran infraestructura médica y la gente viene de otros municipios a atenderse aquí, porque es más barato que en Tegucigalpa y San Pedro Sula. Esto beneficia al sector hotelero, ya que los pacientes y sus familias se quedan en la ciudad”, explicó.
Agregó que es necesario que la alcaldía simplifique los trámites para la apertura de negocios y establezca una ventanilla única que concentre a las instituciones encargadas de otorgar permisos de construcción.
“Se debe elaborar un plan de ordenamiento municipal para definir las zonas industriales y residenciales, así como hacer cumplir la normativa sobre la cantidad de estacionamientos que deben tener los locales comerciales, una de las razones por las que muchos negocios no funcionan en el centro de la ciudad”, señaló.
Actualmente, Siguatepeque no es una ciudad atractiva para hacer negocios debido a las altas tasas impositivas municipales, por lo que, según Tobar, estas deberían reducirse para incentivar la llegada de nuevas inversiones.
Uno de los principales problemas del municipio es la falta de agua potable. La planta de tratamiento de aguas residuales ha quedado insuficiente ante el crecimiento poblacional y requiere ampliación. A través de alianzas público-privadas se podrían realizar inversiones en un sistema eficiente de agua potable, además de fortalecer el servicio de energía eléctrica, cuya demanda supera la capacidad actual.
El empresario Luis Avelar indicó que es necesario ampliar la red vial y los servicios básicos, así como ejecutar un reordenamiento urbano que permita que la ciudad continúe creciendo de manera planificada.
“Se necesita agilidad para obtener permisos; es necesaria una ventanilla única para la gestión de trámites”, enfatizó.
Avelar sostuvo que es urgente mejorar el servicio de agua potable, ya que actualmente es deficiente. “También las aguas residuales; es necesario ampliar la red de alcantarillado y construir más plantas de tratamiento, porque solo hay una y apenas cubre el 5% del municipio; eso no es nada”, expresó.
En cuanto al servicio del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), Avelar lo calificó como deficiente, al señalar que la atención subrogada es limitada y que los pacientes graves son remitidos a Comayagua y, en muchos casos, a Tegucigalpa.
“Pagamos seguro social y no tenemos seguro social. Hay una clínica, pero no brinda atención de especialistas ni un servicio completo. Solo Siguatepeque aporta nueve millones de lempiras por un servicio deficiente”, concluyó.