Tegucigalpa, Honduras. La falta de lluvias y los efectos de la sequía han llevado al Gobierno de Honduras a buscar alternativas para aliviar la escasez de agua destinada al consumo humano, las actividades domésticas y la producción agrícola.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), junto con la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), prepara la aplicación de la siembra de nubes, una técnica con la que se pretende estimular las precipitaciones en zonas afectadas por la falta de lluvia.
El procedimiento contempla el uso de un avión acondicionado para liberar yoduro de plata sobre nubes que ya poseen humedad y reúnen determinadas condiciones atmosféricas. El objetivo es favorecer la formación de gotas de agua y aumentar las posibilidades de precipitación.
Según expertos consultados, esta sería la segunda ocasión en que Honduras utiliza tecnología relacionada con la siembra de nubes, popularmente conocida como “bombardeo de nubes”, aunque existen diferencias entre los métodos empleados durante las décadas de 1980 y 1990 y el sistema que ahora pretende implementar el Gobierno.
El ministro de la SAG, Moisés Molina, explicó que el proceso ha incluido etapas de negociación, socialización y recopilación de información y aseguró que la operación se encuentra prácticamente lista para comenzar.
El avión que será utilizado ya se encuentra en Tegucigalpa junto con el equipo técnico encargado de instalar los dispositivos necesarios para realizar las operaciones.
El inicio estaba previsto inicialmente para el martes, pero la llegada de los insumos sufrió un retraso debido a que la carga fue retenida temporalmente en Estados Unidos.
“En Estados Unidos nos retuvieron la carga con los insumos. Ya la liberaron y hoy debe llegar. Después se procederá con la preparación del equipo para realizar las operaciones”, explicó Molina.
De acuerdo con el funcionario, la instalación del equipo adaptado en la aeronave tarda aproximadamente tres horas. Una vez concluido ese procedimiento, el avión podrá despegar cuando las condiciones meteorológicas sean favorables.
Las autoridades consideran que el primer vuelo podría realizarse este jueves 24 de septiembre, principalmente sobre zonas del Corredor Seco.
Molina aclaró que la siembra de nubes no permite producir lluvia desde cero. El procedimiento requiere encontrar nubes que ya contengan humedad y presenten determinadas características.
“Trabajamos con la naturaleza y necesitamos nubes de un tipo específico, con temperaturas en su parte superior de cero grados centígrados o menores”, explicó.
La SAG mantiene un contrato con la empresa mexicana Startup Renaissance para desarrollar el proyecto. Según Molina, la inversión podría situarse entre 600,000 y 700,000 dólares, dependiendo de la extensión territorial finalmente cubierta.
El plan contempla intervenir inicialmente un polígono determinado, aunque las operaciones podrían ampliarse hacia otras zonas que requieren precipitaciones para recuperar fuentes de agua, áreas agrícolas y territorios ganaderos.
La técnica también genera distintas valoraciones entre especialistas. Guillermo Cerritos, exdirector ejecutivo de SAG-Dicta entre 2018 y 2020, considera que podría contribuir a la recuperación hídrica, aunque señala que sus beneficios directos para los cultivos anuales todavía no están plenamente claros.
El físico meteorólogo Nabil Kawas, por su parte, advierte que la siembra de nubes no debe presentarse como una solución definitiva a la escasez de agua. El especialista recordó que esta tecnología ya fue utilizada anteriormente en Honduras, incluso en la zona de la represa El Cajón.