Honduras
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San Pedro Sula, Honduras. Se los encuentra en numerosas tiendas de Honduras, con frecuencia en aquellas que importan productos procedentes de China. Vienen en diferentes formas, colores, aromas y sabores...literalmente.
Es un "juguete viral" y muchos los utilizan todos los días, pero se trata de una amenaza silenciosa, con el potencial de convertirse en un auténtico riesgo para la salud pública: son los juguetes blandos o antiestrés, conocidos popularmente como “squishies” o "squishys".
Para alertar a la población en general sobre los riesgos relacionados con estos productos, el Centro Nacional Toxicológico (Centox), de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), emitió el comunicado FCQF N.000-2026, publicado con fecha del 1 de septiembre.
En el documento se cita una alerta internacional emitida por la Office for Product Safety and Standards (Oficina de Seguridad de Productos y Estándares, OPSS, por sus siglas en inglés), agencia del Reino Unido que señala especialmente a los productos denominados Squeezy Dumplings (nombre que recuerda el origen chino de muchos de estos productos).
La agencia británica señala que en dichos juguetes se encontró un alto contenido de benceno, unas cuatro veces la cantidad máxima permitida.
Haciendo eco de la advertencia de la OPSS, el Ministerio de Salud de Costa Rica instó a los integrantes de la cadena de importación, distribución y venta al público a verificar sus inventarios y abstenerse de comercializar este producto bajo alerta internacional. El Ministerio de Salud de Panamá, por su parte, llevó a cabo acciones de verificación “para determinar la existencia de productos que representen riesgo sanitario”, refiere el comunicado del Centox.
Profundizando en el tema, LA PRENSA contactó a la doctora Wendy Cruz, coordinadora del Centox, quien detalla que los reguladores británicos descubrieron en los “squishies” concentraciones de benceno de hasta 20 miligramos por kilogramo en dichos juguetes, cuando el máximo permitido es de 5 miligramos por kilogramo. Por lo tanto, las cantidades detectadas cuadruplican los límites de lo que se considera seguro, de acuerdo con los estándares aplicables.
De acuerdo con la doctora Cruz, la situación reviste especial riesgo por cuanto hay una “fuerte tendencia” de uso a través de las redes sociales”, remarcando que dentro de esta clase de productos hay una gran diversidad de sustancias. “Aquí se encuentran disolventes, monómeros, suavizantes, colorantes, aromatizantes”, señala la experta.
Aunque el riesgo potencial abarca a toda la población, existe un grupo especialmente vulnerable. “Aquí lo interesante son los niños”, dice Cruz, señalando que, como el metabolismo de los menores no está completamente desarrollado, están más expuestos.
“Entonces aquí puede haber una exposición dérmica o una exposición inhalatoria”, advierte Cruz, y añade que “estos niños después se van a meter estos juguetes en la boca”.
Resaltando los peligros de sustancias como el benceno, Cruz señala que dicho compuesto es reconocido como carcinógeno, por lo que los efectos de estas sustancias, si bien pueden producirse a largo plazo, también pueden tener consecuencias más inmediatas, tales como irritaciones en la piel, las mucosas, la nariz, la garganta, la vista y las vías respiratorias, e incluso alergias y reacciones de hipersensibilidad.
En su comunicado, el Centox enumera las siguientes medidas de prevención antes de la compra de esta clase de productos:
Verificar el producto antes de comprar: leer las advertencias de seguridad, la edad recomendada y los datos de contacto del fabricante para asegurar su trazabilidad.
Identificar señales de riesgo químico: rechazar juguetes que desprendan olores químicos intensos, presenten fugas, deterioro, textura pegajosa, decoloración o daños en su capa exterior.
Supervisar su uso: evitar que lactantes y niños pequeños manipulen estos productos, especialmente si tienden a llevárselos a la boca.
Evitar fuentes de calor: no exponer el producto al calor ni a la luz directa, ya que esto acelera la liberación de vapores
Dato
Información
Para consultas o denuncias llame al Centro Nacional Toxicológico al 3276-7679 y 3392-4403
En aquellos casos en los que se produzcan síntomas como irritación de ojos, nariz, garganta o piel después de manipular el producto, lo recomendable es retirar el producto y comunicarse con el Centox. Si la situación deviene en una emergencia médica, hay que trasladar al paciente a un centro de atención médica a la brevedad posible.
La coordinadora del Centox, por su parte, indica que el objetivo principal de estas alertas es prevenir. “Lo ideal sería evitar este tipo de juguetes, [tener] esa supervisión de los padres para que los niños no se expongan a un accidente químico”, puntualiza.