San Pedro Sula, Honduras.

Una toma indefinida de los centros educativos oficiales de mayor importancia iniciaron ayer miles de estudiantes en la Capital Industrial en protesta por la campaña nacional de alfabetización “Honduras aprende por una vida mejor”.

Las instalaciones del Instituto José Trinidad Reyes, Instituto Tecnológico de Administración de Empresas (Intae), Instituto Primero de Mayo y el Centro Técnico Hondureño Alemán permanecieron cerradas a partir de las 6:00 am.

La medida surgió como presión porque los estudiantes protestaron la semana pasada y han hecho consultas, pero no han tenido respuestas concretas a sus peticiones por parte de la Secretaría de Educación.

En La Lima, el instituto Patria; en Tegicigalpa, el Técnico Luis Bográn, y el Pagán Lozano de Choloma, se unieron a las protestas.

Los estudiantes cerraron los portones y cubrieron sus rostros con las camisetas para evitar ser identificados y con ello represalias.

Elías Álvarez, estudiante del Primero de Mayo, dijo que no están en contra de la campaña, pero que los altos costos que genera el proceso son un imprevisto con el que no se contaba.

“Tenemos que gastar en alimentación. Apenas nos alcanza para nuestro pasaje. Lo que pedimos al ministro es que el Gobierno tenga un fondo para pagar los gastos que implica trasladar y alimentar a las personas beneficiadas”.

Jimmy Ortega, estudiante del José Trinidad Reyes, explicó que el proceso de alfabetización es positivo para el país, pero los estudiantes que servirán de facilitadores no pueden costear los gastos de los beneficiados.

“Yo no encontré a quien alfabetizar en San Pedro Sula. La persona que aprenderá a leer y escribir conmigo viene desde La Lima. Queremos que nos pongan otro trabajo social para egresar”, expresó.

Alfonso Martínez, estudiante de Intae, contó que otro problema es que la mayoría de los beneficiados del programa trabajan y para que acudan los sábados al proceso de alfabetización se les debe pagar el día laboral. “La toma es indefinida, hasta que nos cumplan las peticiones”, agregó.

Algunos beneficiados cobran desde 200 hasta más de mil lempiras por semana.

Desorden

Mircia Rodríguez, subdirectora de programas y proyectos de la Departamantal de Educación de Cortés, dijo que la primera etapa del proceso de alfabetización es el censo, pero debido a que las autoridades de los centros no han subido los datos de ese trabajo al sistema de la Secretaría de Educación, el programa se ha atrasado.

“En el departamento de Cortés hay más de 138,000 analfabetas, según el Instituto Nacional de Estadísticas, y el sistema de Educación refleja hasta el momento solo 26,000 porque no hay datos”, manifestó.