Diputados de la oposición se reunieron en un hotel de la capital la noche del lunes para aprobar un decreto con el que rechazan las acciones realizadas por Luis Redondo, presidente del Congreso Nacional, y por el partido Libertad y Refundación (Libre) el 8 de enero en el Poder Legislativo.
Ese día, Redondo y los congresistas oficialistas ordenaron al Consejo Nacional Electoral (CNE) contar de nuevo los votos correspondientes a los tres niveles electivos.
En caso de no hacerlo, Redondo advirtió que el Congreso Nacional (CN) podría realizar un recuento de votos. Esta disposición fue posteriormente sancionada por Xiomara Castro, presidenta de la República, y publicada en el diario oficial La Gaceta.
La sesión convocada por los sectores opositores contó con la participación de las bancadas del Partido Nacional, Partido Liberal y del Partido Salvador de Honduras (PSH).
“Este pleno, como máximo órgano de este poder del Estado, desconoce dichas actuaciones y el contenido de dichos documentos, por constituir un grave quebranto a la Constitución, al contravenir la forma de gobierno y constituir actuaciones orientadas a impedir la alternancia en el ejercicio de la presidencia”, expresó Maribel Espinoza, diputada del Partido Liberal.
Más temprano, diversos abogados presentaron recursos de inconstitucionalidad y de amparo en contra de lo aprobado por Libre y sancionado por la mandataria.
El 8 de enero, un grupo minoritario del oficialismo aprobó un informe que cuestiona la declaratoria oficial de las elecciones generales y plantea la posibilidad de un recuento general de votos, incluyendo la apertura de más de 19,000 urnas a nivel nacional.
La sesión fue encabezada por Luis Redondo y contó únicamente con la presencia de diputados propietarios y suplentes de su bancada, así como de Mireya Guillén, diputada del Partido Liberal.