En una jornada llena de inspiración, motivación y sueños de altura, el pequeño André Enoc Mejía Romero (de 10 años) visitó la escuela Lions de la Fundación para la Infancia y la Familia, ubicada en la colonia Vista de Satuyé de La Ceiba, litoral de Honduras.
Conocido popularmente como el "niño prodigio" y el "niño astronauta", compartió sus vivencias y conocimientos con los pequeños estudiantes del centro educativo. Actualmente, André participa en capacitaciones vinculadas a la Nasa y trabaja incansablemente con la meta fija de convertirse en un profesional que logre conquistar el espacio.
"Estoy muy contento de estar aquí compartiendo con ustedes; recuerden que todos pueden lograr su sueño si se lo proponen. A siempre me gustó el espacio y estoy logrando lo que me he propuesto y llegar más lejos", manifestó André a los pequeños estudiantes.
A los tres años de edad, André Enoc aprendió a leer y a esa edad ya podía manejar una computadora, ya que su pasión siempre fue el espacio. "Veía videos del espacio, me gusta armar robots", apuntó André, quien cursa el quinto grado y habla inglés. El próximo año viajará a Inglaterra a recibir el premio como Niño Prodigio.
Embajador de sueños y oportunidades
André llegó al centro educativo como embajador de Honduras Próspera, empresa que patrocina a la escuela Lions y que mantiene becados a varios de sus escolares. La compañía no solo ha facilitado este tipo de encuentros inspiradores, sino que también ha brindado un apoyo fundamental en la reparación y mantenimiento de las instalaciones del centro educativo.
"Fue de mucho provecho que el niño haya compartido con nosotros. Nos compartió su experiencia de estar en la Nasa y los estudiantes aprendieron mucho", expresó con entusiasmo Xiomara Bulnes, directora de la escuela.
Bulnes destacó además el impacto positivo de la alianza con la empresa patrocinadora: "Honduras Próspera nos ha ayudado mucho en la escuela a reparar y dar mantenimiento a las instalaciones. Nos dieron la oportunidad de poder conocer al niño prodigio y fue de gran ayuda porque conocimos sus experiencias", agregó la directora.
Con este tipo de actividades, los niños de la colonia Vista de Satuyé no solo contaron con un día diferente y motivador, sino que comprobaron que, con esfuerzo, dedicación y el apoyo adecuado, el cielo ya no es el límite para la niñez hondureña.