El presidente Nasry Asfura destacó este lunes el reingreso de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), al considerar que esta decisión representa una señal positiva para fortalecer la confianza de los inversionistas extranjeros y proyectar al país como un destino con reglas claras y mayores garantías para la inversión.
El mandatario explicó que los inversionistas internacionales analizan distintos factores antes de colocar capital en un país, entre ellos su situación económica, el respeto a las leyes y las condiciones existentes para desarrollar proyectos.
“Estar en el Caiadi es un paso muy importante, para poder que la gente, de los capitales que vienen a invertir del exterior, tengan esa garantía de que en Honduras se respetan las leyes de inversión”, refirió Asfura.
El presidente sostuvo que el impacto de esta medida no puede calcularse de manera inmediata en una cifra específica de inversión, debido a que su principal beneficio está relacionado con la confianza y certeza que genera entre los capitales internacionales.
“La inversión, regresar al Ciadi, eso es intangible”, indicó.
Asfura señaló que los inversionistas consultan referencias e indicadores sobre los países antes de tomar decisiones, por lo que consideró que el retorno de Honduras al mecanismo internacional contribuye a mejorar la percepción del país y a fortalecer su imagen ante la comunidad financiera.
“Miran al país mucho más serio, miran al país que se respetan las leyes y que vamos para adelante en la inversión del país”, acotó.
Aunque el mandatario no precisó cuánto capital podría llegar a Honduras como resultado del reingreso al Ciadi, expresó confianza en que las mayores garantías y condiciones para los inversionistas permitirán atraer nuevos proyectos y recursos al país.
“Es intangible, porque, así como pueden venir 100 millones, 500, mil millones de dólares, pero estoy seguro que va a venir mucho más”, señaló.
Con esta medida, el Gobierno busca fortalecer las condiciones para la inversión nacional y extranjera, bajo el argumento de que la seguridad jurídica y el respeto a las reglas son elementos fundamentales para generar confianza, impulsar nuevos proyectos y favorecer el crecimiento económico y la generación de empleo en Honduras.