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24/05/2022
10:01 AM

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Monumento del bicentenario: La Catedral de Comayagua es la ganadora

Los lectores seleccionaron su edificación histórica favorita.

Tegucigalpa

La emblemática Catedral Inmaculada Concepción de Comayagua es el monumento del Bicentenario, según los lectores de los diarios LA PRENSA y El Heraldo.

En un concurso llevado a cabo a través de LAPRENSA.hn y elheraldo.hn los internautas tuvieron la oportunidad de votar entre diferentes monumentos de Honduras para seleccionar cuál es el más representativo.

Durante dos semanas los lectores interactuaron a través de nuestros sitios web con una votación masiva en la que además conocieron detalles de cada uno de los monumentos nominados para la ocasión. Sumado a ello participaron por la rifa de fabulosos premios.

El segundo lugar en votaciones fue para el Castillo Bográn de Santa Bárbara, el tercero para la Fortaleza de San Fernando de Omoa, el cuarto para el Puente de Choluteca, mientras que Ruinas de Copán cerró el top cinco de los más votados.

Vale resaltar que durante el evento se realizaron trivias y actividades en las redes sociales.

Marca País se sumó a esta iniciativa como patrocinador.

Foto: La Prensa

El Castillo Bográn de Santa Bárbara se ubicó en el segundo lugar.

Foto: La Prensa

La Fortaleza de San Fernando de Omoa se llevó el tercer lugar.

Sobre la catedral

La iglesia Catedral Inmaculada Concepción es considerada la más bella y más grande que se construyó durante la Colonia en Honduras. Su construcción inició en el año 1650 y finalizó en 1715. Levantar este maravilloso templo tomó 65 años utilizando materiales como arena, piedra y cal.

La fachada muestra un estilo de arte barroco renacentista, no es un barroco puro sino un estilo hispanoamericano; dividida en tres cuerpos, tres calles y un remate mixtilíneo con imágenes de San Jerónimo y San Agustín.

En este monumento figura en una de sus torres el reloj más antiguo del mundo de pesas y engranajes en funcionamiento, el cual fue fabricado por los árabes en el año 1100.

El reloj fue repartido como botín de guerra al duque de Cocentaina, quien fue tío de un obispo nombrado en Comayagua. Al momento de su entrega este le expresó: “Cuando tengas tu iglesia te doy mi reloj de la Alhambra para que lo instales en ella”.

Esta pieza tan representativa para la historia de Honduras trabaja a base de peso, no hay electricidad ni batería que la mueva.