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Tegucigalpa, Honduras.

Como un hongo común y que todos tenemos en la nariz que se alimenta de desechos y células en descomposición definió Hugo Fiallos, médico internista, a la mucormicosis que está causando alarma en los países donde se han presentado casos graves.

“Cuando los anticuerpos y el sistema inmune de la persona están buenos mantiene a raya al hongo; sin embargo, el problema es cuando las personas tienen enfermedades que disminuyen el sistema inmune como el sida, diabetes, artritis, cáncer o covid-19, entonces el hongo aprovecha a crecer y extenderse”, explicó a LA PRENSA el médico.

Fiallos explicó que el hongo tiene un crecimiento sumamente lento y crece en cuestión de tres o seis meses. “Estos hongos empiezan a crecer y afectan la nariz, y la sintomatología que da es muy irregular, si el médico no sospecha del hongo empezará a tratarlo con tratamientos diferentes como si fuera una sinusitis o rinitis”, comentó.

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El problema es cuando el hongo se extiende a las órbitas y las destruye junto a los ojos, cuando llega ese momento hay que sacar los ojos para controlar el hongo y si llega al cerebro es mortal, explicó Fiallos.

El médico internista resaltó que esta enfermedad es sumamente rara y que en 28 años como médico solo ha visto dos casos de micormicosis. “Aquí probablemente pueden aparecer casos, pero no es algo que personalmente me preocupe porque es muy, muy raro”, comentó.

“Cuando ya hay síntomas graves no se puede hacer nada, pero si el médico sospecha, revisa la nariz y ve una mancha negra, la puede tratar a tiempo. No es una enfermedad para alarmar y espantar a la población”, finalizó diciendo el médico.

Prevenidos

Suyapa Figueroa, presidenta del Colegio Médico de Honduras (CMH), catalogó a la enfermedad como “oportunista”, y aunque no se han registrado casos en Honduras, tampoco descartó que ocurran, por lo que pidió estar alerta en todo momento.

Figueroa expresó que el CMH ya está organizando jornadas de educación sobre cómo detectar o sospechar una infección de este tipo, el tratamiento y su abordaje.

Para los médicos, si la enfermedad se detecta temprano representa pocos riesgos para los pacientes y su tratamiento puede limitarse a una inyección intravenosa antifúngica, como por ejemplo la Anfotericina B, que es un medicamento con un costo bajo y accesible para la población, además hay gran disponibilidad en Honduras.

Desde la Secretaría de Salud, la doctora Mitzi Castro, informó que Honduras cuenta con el Laboratorio Nacional de Bacteriología, el cual estudiará si hay o no hay casos de “hongo negro” en pacientes que se recuperan de covid-19.

Según cifras oficiales, en Honduras hay alrededor de un millón de personas que viven con diabetes, sobre los pacientes con VIH las cifras rondaban con 23,142 personas viviendo con el virus en 2018. Y hay más de 146,000 casos activos de covid-19 que son las personas que pueden estar más expuestas o que tendrían una posibilidad de contraer la enfermedad de la mucormicosis u “hongo negro”, como es popularmente conocida a nivel mundial.

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