San Pedro Sula, Honduras.

La marihuana tiene ciertos componentes para usos médicos, pero se debe hacer un estudio para determinar si el Estado tiene la capacidad de distribuirlo como fármaco controlado, opinan doctores sampedranos.

Las opiniones encontradas de los médicos surgen luego de que el diputado y médico Liberato Madrid presentara en el Congreso Nacional una iniciativa para aprobar el uso del cannabidiol, componente de la marihuana, con fines médicos, principalmente entre pacientes con enfermedades crónicas, terminales, dolorosas y epilepsia refractaria.

José Luis García, reumatólogo e internista en el Ihss, manifestó que esta droga tiene beneficios para los males reumáticos, ya que se estabiliza la actividad neuronal y contiene propiedades analgésicas, sin embargo, el Gobierno debe tener la capacidad de controlar que se obtenga como medicamento controlado.

“Pienso que se debe analizar si el Estado tiene la capacidad de distribuirlo bajo medidas. Si estas condiciones de seguridad se dan se puede utilizar. En Europa y Uruguay hay reumatólogos que lo recetan para el dolor bajo las nuevas técnicas”, agregó.

Wilmer Castellanos, médico especialista en rehabilitación en Teletón, refirió que no está de acuerdo con la aprobación del uso por “principios”, y a su juicio el Gobierno no tiene la capacidad de controlar su uso como medicamento.

Capacidad

“Hay otros medicamentos que quitan el dolor. Eso se usa como última instancia. En Estados Unidos lo utilizan en cáncer terminal, pero los pacientes no sienten porque están muy drogados. Muchos medicamentos que son controlados son obtenidos por la gente en las farmacias, y esto podría pasar con los derivados de la cannabis. El Gobierno no tendría la capacidad”.

Helder Zaldívar, neurólogo pediatra del Ihss, afirma que la cannabis tiene beneficios para pacientes con males neurológicos según estudios, sin embargo, es utilizado en últimas instancias.

“En México lo usan en pacientes con epilepsia refractaria, pero ya cuando lo demás no te funciona para aliviar”, expresó.

Óscar Ponce, pediatra, dijo que su uso puede ser beneficioso siempre que se cumpla con la capacidad de restricción.

“Se usa para pacientes de oncología, reumatología y neurología en EUA”, manifestó.

José Jaar, ginecólogo, indicó que antes de aprobar esto debe existir un estudio de campo para ver si es viable su distribución y determinar si el Estado tiene la capacidad de controlarlo como medicamento.