San Pedro Sula, Honduras.

La creatividad de los micro, pequeños y medianos empresarios (mipymes) para garantizar ventas es uno de los factores más importantes y que parecen estar dando resultado.

De acuerdo a la Asociación de Pequeños Industriales de Honduras (Ampih) los nuevos emprendedores y aún los que ya tienen experiencia están creando sus productos en función de las necesidades de los consumidores.

Tal es el caso de Gisell Iriarte, quien se dedica a la elaboración de joyas de plata con baño de oro desde hace 12 años.

Antes de optar por este oficio, que cada vez es más demandado, Gisell trabajaba para una empresa de productos de belleza y cuidado personal.

“Empecé vendiendo oro, pero veía que las joyas con piedras semipreciosas tenían demanda”, dijo.

La emprendedora se capacitó en cursos de gemología y orfebrería antes de echar andar su negocio. Sus piezas son únicas. Confiesa que la creatividad es su principal herramienta, sin embargo, reciente que los ciudadanos quieran que por ser productos hechos en Honduras sean más baratos.

Inés Caballero, dueña de una microempresa llamada Swa (significa cedro macho en misquito) elabora productos medicinales y para cuidado de la piel a base de aceite precioso originario de la Mosquitia.

“Nosotros vimos la necesidad de aprovechar este aceite precioso que tenemos en el país y que ayuda a hombres y mujeres hasta para problemas de salud”, explicó. Indicó que la inversión es alta, pero ya ha colocado su producto en tiendas verdes y en un reconocido resort de Tela.

Más de 100,000 mipymes operan en la zona norte, la mayoría microempresas.
José Trinidad Gutiérrez (76 años) fue jubilado en 2014 por la empresa en donde laboró cerca de 30 años como catador de café. Es un hombre activo y con una basta experiencia en medir la calidad de café, se propuso continuar trabajando en lo que conoce. Elaboró con sus propios recursos una máquina para construir chuzos (herramienta para medir la calidad del café) y los ofrece a empresas relacionadas.