LA CEIBA, HONDURAS. Una iniciativa impulsada por la Iglesia Católica, a través de la Diócesis de La Ceiba, Atlántida, busca darle un nuevo rostro y dinamismo económico al sitio donde alguna vez funcionó el centro penal del Barrio Inglés.
La propuesta consiste en convertir temporalmente el predio en una feria comercial para agricultores y artesanos locales, mientras las autoridades definen el uso definitivo que tendrá la propiedad.
Actualmente, de la estructura centenaria, clausurada oficialmente en enero de 2024 tras el traslado de 467 privados de libertad, solo se conservan las paredes, a punto de ceder, luego de que el techo fuera removido para prevenir colapsos.
La edificación, ubicada en el centro de la ciudad contigua al malecón, se ha convertido en refugio de indigentes, lo que genera un problema visual y posibles riesgos de seguridad para la zona, aseguran los pobladores.
Alianza con la municipalidad y el sector privado
Para concretar el proyecto, es fundamental la intervención de la Alcaldía Municipal de La Ceiba para acondicionar el terreno y demoler las paredes restantes. El sacerdote René Flores, promotor de la idea, indicó que ha sostenido conversaciones preliminares con las autoridades locales y espera formalizar la solicitud.
"Ya le dije al alcalde Bader Dip y se mostró anuente. Este espacio debe aprovecharse para que los agricultores que bajan de la cuenca puedan tener un lugar donde exponer sus productos. Vamos a buscar la manera de pedir apoyo porque estamos dispuestos a trabajar para acondicionar este lugar", manifestó el padre René Flores.
El líder religioso agregó que se busca integrar a diversos sectores de la comunidad para asegurar el éxito del proyecto. "Queremos involucrar a los empresarios de la Cámara de Comercio y a la sociedad civil para que apoyen este proyecto", dijo.
De acuerdo con Flores, esta iniciativa pretende no solo reactivar la economía de los productores locales, sino también erradicar un punto de inseguridad y rescatar el entorno turístico de la zona costera de la ciudad.