Tegucigalpa, Honduras.

La rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), Julieta Castellanos, aseguró que miembros de la Policía Nacional también extorsionan a los transportistas.

La funcionaria enlistó las razones por los que la depuración no funcionó. “Había temor (de depurar a los policías corruptos) por tres razones fundamentales: una de ellas es porque las autoridades de la Secretaría de Seguridad y las autoridades policiales tienen información sobre las bandas criminales que lideran estos oficiales de Policía”, dijo Castellanos.

Agregó que las autoridades “tienen información sobre los sicarios que trabajan para ellos y tienen información sobre las bandas de extorsionadores que ellos integran”.

Y continuó: “Pero además también tienen información sobre que la patrullas de la Policía cobran incluso el impuesto de guerra a los transportistas”, explicó.

Los señalamientos los hizo mediante una llamada teléfonica en el programa Frente a Frente de Televicentro adonde compareció el ministro de Seguridad, Julián Pacheco, para explicar cómo será la depuración.

“Lo que siempre n os preguntamos es por qué nunca se tomaban las decisiones”, dijo.

La rectora lanzó además dos cuestionamientos al ministro Pacheco.

“¿En qué se va a diferenciar la separación que están anunciando a través de este decreto Ejecutivo con la suspensión que la Secretaría de Seguridad hizo o decretó sobre oficiales de Policía que no se investigaron, sino que se les suspendió; pero que mantuvieron su salario y mantuvieron las prebendas que da la institución?”, consultó. Y añadió: “¿Cuál va a ser la diferencia de aquellas acciones administrativas que se hicieron en los días recientes y en los meses recientes y las acciones administrativas que se van a hacer en este momento amparados en el decreto Ejecutivo que se aprobó anoche?”

Por su parte, el ministro de Seguridad descartó una posible revuelta, insubordinación o sublevación en el interior de la Policía Nacional de Honduras tras el anuncio de que más de 1,400 uniformados serán despedidos y que la oficina más importante de esa institución, Casamata, será demolida.

“Yo digo que no, como ministro he estado monitoreando algunas actividades y sí hay comentarios adversos, hay comentarios negativos, pero al final la gente entiende que este es un proceso necesario”, dijo Pacheco Tinoco.

El exjefe de la Agencia de Inteligencia en Honduras sostuvo que se ha encontrado con un “proceso no agradable (...), ya que a nadie le gusta que le digan: ‘hasta ahora va a trabajar’”.