El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, regresó este domingo al país procedente de Estados Unidos acompañado por su abogado defensor, Renato Stabile, y los generales de las Fuerzas Armadas, Tulio Armando Romero Palacios, Willy Joel Oseguera Rodas y Javier René Barrientos Alvarado, según establece el instructivo oficial preparado para su recibimiento.
La aeronave aterrizó alrededor de las 8:30 de la mañana. Hernández es el el último pasajero en descender del avión y, tras su llegada, sostendrá un encuentro privado con sus familiares antes de cumplir con el proceso de revisión migratoria correspondiente.
Posteriormente, a las 9:30 am, el exjefe de Estado se trasladará hacia la Finca Rocío, en Comayagua, donde ofrecerá sus primeras declaraciones públicas en territorio hondureño.
En ese lugar tiene previsto dirigir un mensaje de agradecimiento a Dios y a las personas que, según su entorno, mantuvieron oraciones durante el tiempo que enfrentó su proceso judicial en Estados Unidos.
El cronograma también contempla el desplazamiento de la comitiva hacia el aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa. A las 2:00 de la tarde, Hernández brindará una segunda intervención pública, en la que su esposa, Ana García de Hernández, le colocará nuevamente su anillo matrimonial como parte de un acto simbólico.
La jornada concluirá con el traslado del exgobernante a su residencia en la capital, de donde salió hace más de cuatro años tras su captura con fines de extradición.
JOH regresa tras indulto de Trump
El retorno de Hernández ocurre luego de haber sido indultado en Estados Unidos de una condena de 45 años de prisión por narcotráfico y comercio ilegal de armas.
El exmandatario, de 57 años, gobernó Honduras durante dos períodos consecutivos entre 2014 y 2022 y, en abril de ese último año, se convirtió en el primer expresidente hondureño extraditado a territorio estadounidense.
En 2024, una corte federal de Nueva York lo declaró culpable de tres delitos relacionados con conspiración para traficar cocaína hacia Estados Unidos y comercio ilegal de armas, imponiéndole una pena de 45 años de cárcel.
Sin embargo, el panorama cambió el 28 de noviembre de 2025, cuando el presidente estadounidense Donald Trump anunció un indulto presidencial al considerar que la administración de Joe Biden había actuado injustamente en contra del exgobernante hondureño. Días después, el juez federal Kevin Castel dejó sin efecto la sentencia y ordenó el cierre definitivo del expediente.
Acusado en el caso Pandora II
Su regreso a Honduras fue posible después de que un juez hondureño suspendiera provisionalmente la orden de captura internacional y la notificación roja de Interpol que existían en su contra, tras una solicitud presentada por su defensa para comparecer de manera voluntaria ante la justicia nacional.
Ahora, Hernández deberá responder en Honduras por un proceso penal por presunto fraude y lavado de activos relacionado con el supuesto desvío de fondos públicos para financiar su campaña presidencial de 2013, caso en el que también son señalados el expresidente Porfirio Lobo, exdiputados y empresarios.
La audiencia inicial de declaración de imputación fue programada para el próximo 3 de agosto, cuando conocerá formalmente los cargos y su defensa solicitará que pueda enfrentar el proceso bajo medidas sustitutivas a la prisión preventiva.