Honduras y Japón formalizaron este viernes un acuerdo de cooperación financiera por 85 millones de dólares destinados a la modernización del sistema de agua potable en la capital hondureña, Tegucigalpa, donde, según las autoridades, hay un "déficit estructural" en el suministro de agua.
El Canje de Notas para el proyecto de "Mejoramiento del Sistema de Abastecimiento de Agua de Tegucigalpa y Comayagüela", que beneficiará a más de 1,3 millones de personas, se realizó en la Secretaría de Relaciones Exteriores, en el marco de la conmemoración de los 91 años de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
El objetivo del proyecto es "fortalecer y modernizar el sistema de abastecimiento de agua potable de la ciudad capital, a fin de garantizar un suministro más eficiente, seguro y sostenible" para el Distrito Central, que conforman las ciudades de Tegucigalpa y Comayagüela.
La canciller hondureña, Mireya Agüero, dijo que la iniciativa refleja "una apuesta firme y decidida" de los gobiernos de Honduras y Japón por "mejorar" las condiciones de vida de los hondureños.
"El acceso de agua es fundamental, un derecho humano fundamental, habilitante y un pilar esencial para el desarrollo", subrayó Agüero, quien destacó que la capital hondureña ha enfrentado durante décadas muchos desafíos debido al "crecimiento urbano acelerado, la creciente presión sobre los recursos hídricos y las limitaciones de un sistema que requiere una modernización urgente".
Aseguró que la firma del acuerdo representa una "transformación real" en la vida de muchas personas, pues el proyecto permitirá que miles de familias accedan a agua potable de "manera digna, segura y continua".
Frenar fugas de agua y mejorar el suministro
Tegucigalpa, según las autoridades, enfrenta un "déficit estructural" en el suministro de agua, caracterizado por racionamientos severos durante el verano y la falta de acceso formal en más del 50 % de los barrios y colonias.
Esta crisis "deteriora la calidad de vida, aumentando la desigualdad y generando riesgos de salud" y, además, obliga a miles de familias a comprar agua a altos costos, agudizando la pobreza y limitando la actividad económica, de acuerdo a la alcaldía de Tegucigalpa.
El embajador de Japón en Honduras, Kazuhiro Nakai, señaló que el proyecto permitirá renovar redes de distribución de agua y construir tanques de almacenamiento para mejorar la "eficiencia y estabilidad" del suministro del líquido.
"La demanda de agua en Tegucigalpa aumenta con el crecimiento acelerado de la población y no se ha podido dar respuesta", enfatizó el diplomático, quien indicó que su país ha realizado estudios y asistencias para ampliar el suministro de agua en la capital desde el huracán Mitch, en 1998.
Recalcó que uno de los principales problemas de Tegucigalpa es "la fuga a través de tuberías que tienen más de 50 años. Aumentar la calidad del agua no resuelve el problema si esta se pierde durante la distribución".
"El agua perdida no genera ingresos", afirmó el embajador de Japón, quien precisó que más del 30 % del agua de Tegucigalpa "no se puede facturar debido a las fugas", afectando las finanzas estatales.
El proyecto, cuyos trabajos físicos se iniciarán en 2027, será ejecutado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) en coordinación con la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) de la Alcaldía del Distrito Central.