Una grave situación de inseguridad jurídica y amenazas mantiene en alerta a la comunidad de inversionistas extranjeros en la zona de Badymor, en el municipio de Santos Guardiola, Islas de la Bahía, departamento insular de Honduras.
Ciudadanos de nacionalidades estadounidense, canadiense, eslovaca y de la antigua Checoslovaquia han alzado la voz públicamente para denunciar una ola de intimidaciones y el intento de despojo de sus propiedades privadas.
Según los testimonios de los afectados, los responsables de estos actos son presuntos integrantes de la familia Mclaughlin. En su denuncia aseguran que estas personas ingresan de forma ilegal a sus terrenos portando armas blancas (machetes) y amenazándolos con despojarlos de sus viviendas y tierras.
Los inversionistas extranjeros manifestaron que el clima de hostilidad y la falta de garantías sobre la propiedad privada están provocando consecuencias directas en la zona.
Los proyectos turísticos y residenciales actualmente en marcha se han visto gravemente afectados y retrasados debido al temor de los trabajadores y propietarios.
La inseguridad jurídica está frenando la llegada de nuevas inversiones extranjeras, vitales para el desarrollo económico y la generación de empleo en la isla.
"Ya no tenemos otra opción que hacerlo público porque tenemos inversionistas de varios países, hasta hondureños que hemos comprado terrenos. Nos está afectando la familia Mclaughlin porque no está agarrando los terrenos", expresó Marek Vanura a medios locales. Él es uno de los afectados.
“Entraron como cinco muchachos con machetes y pusieron rótulos en la propiedad. Incluso comenzaron a marcar terrenos donde dicen que van a construir. Nos dicen que no tenemos derecho a estar aquí”, denunció otro afectado.
Llamado urgente a las autoridades
Ante la gravedad de los hechos, el grupo de ciudadanos extranjeros hace un llamado enérgico e inmediato a las autoridades competentes, incluyendo a la Policía Nacional, el Ministerio Público y el Instituto de la Propiedad (IP).
Los denunciantes exigen una intervención pronta que garantice el respeto a la propiedad privada, la seguridad física de los residentes y la restauración del orden legal. Ellos advierten que, de no ponerse un alto a estos invasores, la reputación internacional de la isla como un destino seguro para el turismo y la inversión podría verse severamente dañada.
Miembros de la Policía Nacional llegaron a la zona del conflicto y en una intervención por parte del comisario Lisandro Muñoz, que entrevistó a parte de la familia Mclaughlin.
"Recibimos una denuncia que ellos con arma blanca han intentado desalojar a los extranjeros, y hemos constatado que no hay violencia, se constató que no hay enfrentamiento, es un proceso judicial que se está llevando a cabo, ya hemos hablado con la representante legal de la familia", aseguró Muñoz.
Por su parte un representante de la familia Mclaughlin, dijo a la policía que, "Respetamos que ellos tengan la casa ahí pero una vez que haya resolución por la vía judicial lo vamos a respetar y tomaremos otras medidas, pero por el momento nosotros estamos aquí haciendo mantenimiento a un terreno que tenemos".