San Pedro Sula, Honduras. El primer lote de placas vehiculares estaría llegando en noviembre de 2026; sin embargo, reducir la mora de un millón de carros y motos sin placas es un proceso que llevará un año.
Actualmente, más de un millón de carros y motos circulan con permisos provisionales o de papel en Honduras, desde que el Instituto de la Propiedad (IP) se quedó sin placas físicas en mayo de 2023.
En julio de 2026, el Gobierno de Honduras suscribió un contrato con el consorcio alemán Tönnjes para el suministro y la emisión de placas vehiculares durante un período de tres años y medio, con una inversión superior a los 65 millones de dólares.
El acuerdo busca atender el histórico desabastecimiento de matrículas, reducir la mora acumulada y garantizar la disponibilidad de placas para el parque vehicular nacional hasta 2030.
Fue a mediados de 2023 cuando Honduras se quedó sin placas para carros particulares. Un año después se agotaron las destinadas a motocicletas. Tras licitaciones fallidas y promesas incumplidas, el gobierno anterior dejó una deuda pendiente con los propietarios de vehículos.
Una mora millonaria
Debido a la falta de placas, un millón de conductores de carros y motos han tenido que circular con permisos provisionales de papel. Esta situación ha generado constantes reclamos de la ciudadanía y cuestionamientos por las dificultades que representa para la identificación de vehículos, el control por parte de las autoridades y la seguridad pública.
El contrato tendrá una vigencia de tres años y medio y la inversión superior a los 65 millones de dólares será ejecutada de manera gradual, conforme avance la producción y entrega de las placas.
El proyecto permitirá atender una mora cercana al millón de placas. El contrato también contempla la fabricación de aproximadamente 2.9 millones de placas para cubrir tanto el rezago actual como la demanda proyectada del parque vehicular hondureño hasta 2030.
Tönnjes instalará una planta de producción en Honduras, lo que, de acuerdo con las autoridades, generará empleos y abrirá la posibilidad de fabricar placas para otros países de la región.
Las nuevas placas incorporarán tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID), sistemas de autenticación digital y una tercera placa de seguridad que será instalada en el parabrisas, utilizada desde 2018, cuando se hizo el replaqueo. Según el IP, estas herramientas facilitarán la identificación de los vehículos, reducirán el riesgo de falsificación y fortalecerán los sistemas de control utilizados por las autoridades y el Sistema Nacional de Emergencias 911.
Empresa alemana instalará fábrica en Honduras; tardará seis meses
En entrevista concedida a LA PRENSA, Bessy Alvarado, directora de Registro Vehicular del Instituto de la Propiedad (IP), informó que el consorcio alemán Tönnjes está en proceso de instalar su fábrica para producir las placas en el país. Debido a esto, el primer lote de placas será importado por la empresa y estaría llegando en noviembre.
La instalación de la fábrica le llevará al consorcio alemán unos seis meses, es decir, sería hasta inicios de 2027 que estaría ya fabricando las placas. “Por eso se les pidió un primer lote importado”, explicó Alvarado.
La misma tecnología implementada desde el replaqueo en 2018
Alvarado explicó que la tecnología que tendrán las nuevas placas es la misma con la que cuentan más de dos millones de carros y motos en el país. La única diferencia es que el Gobierno está adquiriendo los lectores móviles para leer este sistema tecnológico de las placas.
El nuevo lote de placas vehiculares, destinado a cubrir una demanda superior al millón de carros y motocicletas que circulan con permisos provisionales en papel, mantendrá el mismo sistema de seguridad de las placas emitidas en 2018 durante el proceso de replaqueo.
El proyecto de cambio de placas inició en 2018 con la entrega de láminas a los propietarios de vehículos que no contaban con ellas y la sustitución de las placas antiguas. El replaqueo, que reemplazó las placas tradicionales por “placas inteligentes”, concluyó en 2022. El kit incluye dos láminas físicas, una delantera y otra trasera, fabricadas bajo estándares internacionales de seguridad.
Estas placas incorporan un código QR visible en la superficie, que puede ser escaneado por las autoridades mediante dispositivos móviles. Además, cuentan con un chip de radiofrecuencia (RFID), integrado para su lectura a través de dispositivos manuales o sensores estratégicos, aunque su uso operativo ha sido limitado.
Esta compañía incorpora en sus placas un chip RAIN RFID, que almacena un número de identificación único con cifrado múltiple. Se trata de un chip pasivo y sin contacto, similar al utilizado en tarjetas de débito o documentos de identidad. Cuando un dispositivo de lectura autorizado, ya sea móvil o estacionario, detecta el vehículo, reconoce el número de identificación almacenado en el chip.
Gobierno adquirirá lectores móviles para identificar las placas
Básicamente, lo que cambia es que el Gobierno está adquiriendo lectores móviles que se prevé estarían llegando en octubre de 2026. Con estos dispositivos se instalarán inicialmente unos 40 puntos de control en el país y las instituciones que los utilizarán recibirán capacitaciones. Esto tiene como objetivo fortalecer los controles de seguridad.
Con los lectores móviles y el sistema incorporado en las placas, las autoridades podrán tener datos más precisos del vehículo y su propietario durante los operativos.
Alvarado detalló que el proceso de entrega de placas tardará un año y se hará por medio de un calendario, aunque todavía se están estableciendo los mecanismos. El objetivo es entregar placas para motos y carros de forma paralela, aunque también podrían iniciar con las placas de motos, debido a que la mora de placas para motocicletas es mayor que la de carros. Se estima que son más de 500,000 motos sin placas.
“Queremos que la entrega sea ordenada y esperamos que los conductores atiendan el llamado a las oficinas que el IP les convoque para la entrega”, acotó la funcionaria.
Además, en diciembre, el turno para pagar la matrícula vehicular 2026 corresponde a los propietarios de motos.
Los permisos provisionales para circular sin placas tienen una vigencia de tres meses y se pueden generar desde la página www.ip.gob.hn o mediante las oficinas del IP.
Alvarado aclaró que estos conductores con permiso provisional no han pagado la placa física, que tiene un costo de 500 lempiras. Este monto será cobrado en su próxima matrícula vehicular, una vez cuenten con la placa física.
Actualmente, el parque vehicular de Honduras está conformado por aproximadamente 3.9 millones de vehículos, según datos oficiales.