La diputada María Antonieta Mejía confirmó que la toma de posesión presidencial de Nasry Juan Asfura Zablah se realizará de manera austera, sin actos multitudinarios y únicamente con la presencia de las misiones diplomáticas acreditadas en el país, debido a razones de austeridad y seguridad.
Durante una entrevista en Radio Cadena Voces (RCV), Mejía explicó que el presidente electo ha manifestado su preocupación por el estado en que quedarían las finanzas públicas, por lo que se optó por un evento sencillo que no represente costos adicionales al Estado.
“Él ha dicho que no conocemos cómo dejan las finanzas públicas y la transición puede ser algo bastante ostentoso; más bien ha tenido la responsabilidad de tener un traspaso de mando austero y en ese sentido quiere hacer su evento en el Congreso y que no represente ningún costo alguno”, expresó Mejía.
La aún diputada señaló que la decisión también responde a motivos de seguridad, ante la posibilidad de que simpatizantes del partido Libertad y Refundación (Libre) puedan generar incidentes el próximo 27 de enero, fecha establecida para la investidura presidencial.
Asimismo, Mejía detalló que el acto contará únicamente con representantes diplomáticos ya acreditados en Honduras, y que el mandatario electo posteriormente se comunicará con otros jefes de Estado para explicarles la situación.
“Será con las representaciones diplomáticas que están adscritas al país. Sabemos que el presidente electo tomará a bien hacer llamadas a presidentes y explicarles que, por la naturaleza de cómo se dieron las cosas y no aceptar los resultados, estamos cubriéndonos en cuanto a seguridad y evitando riesgos”, indicó.
Mejía reiteró que no se cursarán invitaciones a delegaciones extranjeras adicionales, enfatizando que la prioridad es garantizar un proceso ordenado, seguro y responsable.
“Únicamente se realizará la toma de posesión con las misiones diplomáticas adscritas en el país”, concluyó.
Actualmente, Nasry Asfura Zablah se encuentra en Estados Unidos y el 12 de enero se reunió con altos funcionarios del gobierno de Donald Trump, trasladándose luego a Israel y retornar al país el martes 20 de enero.