La designada presidencial electa María Antonieta Mejía afirmó que, a 22 días del traspaso de mando, aún no existe un proceso de transición entre el actual gobierno y la administración entrante, pese a que según dijo se ha actuado “con responsabilidad, en legalidad y en debida forma”.
“Lamentablemente, no se ha dado tal transición hasta el día de hoy”, expresó Mejía, al señalar que ya se había solicitado formalmente a los funcionarios del actual gobierno iniciar ese proceso.
La funcionaria sostuvo que la falta de transición no es ajena a la situación que atraviesa el país. “Sabemos que estos cuatro años que perdidos no son ajenos a lo que el presidente está entendiendo en materia económica, de inversión, salud y educación”, indicó.
Recordó que la presidenta Xiomara Castro había manifestado públicamente que aceptaría los resultados una vez proclamados por el Consejo Nacional Electoral.
“Dijo que instruiría a todos sus funcionarios para hacer la transición responsablemente, pero lamentablemente no ha sido así”, afirmó.
Mejía advirtió que podrían llegar al traspaso de mando sin un proceso previo.
“Creo que vamos a llegar al traspaso presidencial sin transición. No ha habido ninguna comunicación con el partido de gobierno”, aseguró.
Asimismo, cuestionó la rendición de cuentas del actual gobierno. “La rendición de cuentas no es lo fuerte de ellos y van a seguir hasta el 27 de enero sin rendir cuentas”, manifestó.
Pese a este escenario, la designada presidencial indicó que el nuevo gobierno ya trabaja sin transición. “Empezamos a trabajar ya sin transición. Sabemos de los problemas que aquejan al pueblo hondureño”, afirmó.
Señaló que la crisis económica ha sido sentida directamente por la población. “El pueblo hondureño la ha sentido en la bolsa, hemos visto el cierre de empresas y la falta de seguridad jurídica”, dijo.
Toma de posesión austera
Sobre la toma de posesión, Mejía adelantó que no será un evento ostentoso y que se regirá por criterios de austeridad. “La decisión tomada ha sido un tema de austeridad”, explicó.
Destacó que el presidente electo mantendrá su estilo de administración austera. “Va a ser un buen gestor, un buen facilitador, pero sobre todo un buen administrador del erario público”, expresó.
En cuanto a los invitados especiales, evitó dar detalles. “Va a ser sorpresa”, dijo, aunque subrayó que el acto será solemne y abierto a todos los hondureños.
Finalmente, afirmó que el respaldo ciudadano continuará más allá de las urnas. “Los invitados especiales van a ser el pueblo hondureño”, concluyó.