¿Millonaria deuda de Honduras con Venezuela cambia tras la caída de Maduro?
La deuda se originó en créditos adquiridos a través de Petrocaribe y Bandes durante los gobiernos de Manuel Zelaya en Honduras y Hugo Chávez en Venezuela.
- Actualizado: 05 de enero de 2026 a las 10:38 -
La captura y derrocamiento de Nicolás Maduro ha reabierto el debate sobre la deuda que Honduras mantiene con Venezuela y si este hecho modifica en algo las obligaciones financieras adquiridas en años anteriores. Hasta ahora, las autoridades no han confirmado cambios en los compromisos asumidos por el Estado hondureño.
De acuerdo con datos oficiales, hasta febrero de 2023, la deuda de Honduras con Venezuela ascendía a 80.1 millones de dólares, una cifra equivalente a casi 2,000 millones de lempiras, producto de créditos otorgados durante los gobiernos de los expresidentes Manuel Zelaya y Hugo Chávez.
El endeudamiento se divide en dos grandes rubros: 55.4 millones de dólares correspondientes al acuerdo energético de Petrocaribe y 24.7 millones de dólares vinculados a una línea de crédito otorgada por el Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes).
En marzo de 2023, tras una visita oficial a Venezuela, el expresidente Manuel Zelaya explicó que Honduras mantiene una deuda pendiente por recursos desembolsados a través del ALBA-TCP y Petrocaribe, fondos que, según afirmó, no fueron utilizados durante su administración.
Zelaya señaló que esos recursos quedaron sin ejecutarse tras el golpe de Estado de 2009 y que, pese a ello, el país continúa siendo responsable del pago de ambas obligaciones financieras adquiridas con el gobierno venezolano.
Detalló que en el marco del ALBA se realizaron desembolsos por 50 millones de dólares, mientras que Petrocaribe otorgó otros 30 millones, por lo que la deuda debe ser consolidada tomando en cuenta capital, saldos vencidos y montos en mora.
Según el exmandatario, el esquema de pago establecido contemplaba la cancelación inmediata del 50% del monto y el resto a largo plazo, con plazos que podían extenderse a 20 años o más, bajo condiciones preferenciales.
La obligación financiera con Venezuela se originó en 2008, cuando el monto inicial de la deuda alcanzó los 140.6 millones de dólares, equivalentes en ese momento a unos 2,700 millones de lempiras.
De ese total, 110.6 millones de dólares correspondían a compromisos con Petróleos de Venezuela (PDVSA), mientras que los 30 millones restantes estaban vinculados al financiamiento otorgado por Bandes.
En 2017, PDVSA transfirió la deuda que mantenía con la República de Honduras a un ente financiero privado, lo que no alteró los términos del compromiso ni su fecha de vencimiento, prevista para el año 2032.
Actualmente, el servicio anual de la deuda asciende a 4.8 millones de dólares, monto que incluye el pago de capital e intereses, de acuerdo con los contratos firmados en su momento.
Durante su gestión como ministro de Finanzas, Marlon Ochoa explicó que Venezuela enfrentaba dificultades para recibir los pagos debido a las sanciones internacionales; no obstante, tras la captura de Maduro, la deuda se mantiene vigente y solo existía un acuerdo verbal mediante el cual los pagos realizados por Honduras retornarían en forma de proyectos sociales financiados por Venezuela.