El Gobierno de Honduras anunció este jueves la implementación de un nuevo sistema de identificación vehicular con tecnología RFID, una iniciativa impulsada por el presidente Nasry Asfura que busca fortalecer el control y la detección de vehículos en las carreteras del país mediante herramientas tecnológicas.
El proyecto contempla la instalación de 40 puntos de control estratégicamente ubicados, desde donde las autoridades podrán identificar vehículos mediante la tecnología de radiofrecuencia (RFID), con el propósito de modernizar los sistemas de seguridad y supervisión vial.
Como parte de la iniciativa, también está prevista la entrega de nuevas placas vehiculares para más de 990 mil automotores, con el fin de incorporar la tecnología necesaria para el funcionamiento del nuevo sistema de identificación.
De acuerdo con la información oficial, la modernización forma parte de las acciones orientadas a fortalecer la seguridad en el país mediante el uso de herramientas tecnológicas que permitan un mejor control del parque vehicular.
Entrega de placas
Actualmente, más de 990 mil vehículos, entre automóviles y motocicletas, circulan sin su respectiva placa, debido a la suspensión de la entrega de identificaciones vehiculares durante los últimos años. Esta cifra representa aproximadamente el 27 por ciento del parque vehicular nacional, que supera los 3.6 millones de vehículos registrados.
De acuerdo con Alvarado, el proyecto contempla que las nuevas placas comiencen a estar disponibles durante el último trimestre de 2026. Paralelamente, se instalarán 40 puntos de control vehicular en todo el territorio nacional: 10 durante este año y los 30 restantes en 2027. Estos estarán ubicados estratégicamente en carreteras, puntos fronterizos, zonas de peaje y otros sectores vinculados al sistema de monitoreo del 911.
La tecnología también llegará directamente a los agentes de tránsito. Se contempla el equipamiento de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte con 50 lectores, incluidos dispositivos handheld (dispositivos de mano), que permitirán verificar la identificación de los vehículos y facilitar el control en carretera, incluyendo la comprobación del cumplimiento de las obligaciones relacionadas con la tasa única vehicular.
La recuperación de la identificación vehicular también tendrá un impacto en las finanzas públicas. Según el IP, la circulación de vehículos sin placas dificulta la fiscalización en carretera y representa una afectación estimada de 750 millones de lempiras en recaudación.
Aunque el sistema mantiene registrado quién ha cumplido con el pago de la tasa vehicular, contar nuevamente con una identificación física y tecnológica facilitará su verificación durante los controles.
Alvarado destacó que la implementación requiere una coordinación estrecha entre todas las instituciones involucradas, ya que la información generada por los dispositivos podrá convertirse en una herramienta adicional para las autoridades encargadas de seguridad, tránsito, fronteras y control territorial. La apuesta es contar con un sistema integrado que permita una identificación vehicular más moderna, eficiente y segura.
La identificación vehicular deja de ser únicamente una placa para convertirse en parte de un sistema integral de control que fortalece las capacidades del Estado.