El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio un aval preliminar al programa económico de Honduras y anunció que alcanzó un acuerdo a nivel técnico con las autoridades del país para completar las cuartas y quintas revisiones del Servicio de Crédito Ampliado y el Servicio Ampliado del FMI.
La decisión, aunque todavía no es definitiva, abre la puerta a un desembolso de aproximadamente 245 millones de dólares, siempre que el Directorio Ejecutivo del organismo apruebe las revisiones a finales de junio de 2026.
En términos prácticos, el comunicado emitido al final del encuentro entre autoridades de gobierno y del organismo, expone que Honduras superó una evaluación técnica del Fondo, pero aún debe esperar la aprobación final del Directorio.
El FMI valoró que el país mantiene políticas macroeconómicas prudentes, reservas internacionales sólidas y avances en reformas estructurales, aunque también dejó claras varias condiciones y desafíos.
Emilio Fernández, jefe de la Misión del FMI, dijo que la economía hondureña se mantiene resiliente en medio de un complejo contexto internacional, destacó este lunes en Casa Presidencial, al anunciar que las autoridades hondureñas y el personal técnico del organismo alcanzaron un acuerdo a nivel técnico.
Por su parte, el presidente Nasry Asfura señaló que la reunión con la misión del FMI fue productiva y que tiene como meta resolver los desafíos que tiene el país en materia macroeconómica. Ahondó que en su administración están tratando de la mejor manera posible generar fuentes de empleo y un desarrollo sostenible en el país.
“Estamos haciendo las correcciones debidas, sin ver atrás y viendo para adelante y asegurarnos de que cada hondureño pueda estar bien”, apuntó el mandatario hondureño, al tiempo que adelantó que “estamos buscando un país con futuro cercano y empezando a ver oportunidades”.
El organismo señaló que la economía hondureña “sigue siendo resiliente” y destacó la acumulación de reservas internacionales, que alcanzaron aproximadamente 11,600 millones de dólares a finales de abril, impulsadas por el ingreso sostenido de remesas y precios favorables de exportación.
Sin embargo, el Fondo también advirtió que Honduras enfrenta un entorno externo más complicado, marcado por tensiones geopolíticas, el aumento de los precios del petróleo, el impacto del fenómeno de El Niño y presiones inflacionarias derivadas de los bienes importados.
De acuerdo con comunicado emitido por el FMI, la inflación general subió a 5.6% en abril, luego de haber estado en 3.5% en febrero, principalmente por el encarecimiento de productos transables importados.
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la disciplina fiscal. El FMI indicó que las autoridades hondureñas fijaron como meta un déficit del sector público no financiero de 1% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026, basado en ingresos conservadores, gasto de capital realista, apoyo social focalizado y una estrategia de financiamiento creíble.
El mensaje también toca uno de los temas más sensibles para la población: la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee). El Fondo calificó como “crucial” profundizar las reformas del sector energético, en medio de los altos costos de los combustibles y las presiones financieras que enfrenta la estatal.
El FMI mencionó como pasos positivos la reciente fusión de unidades de distribución de la Enee, el uso focalizado de subsidios energéticos y el ajuste tarifario aplicado por el regulador, al considerar que estas medidas apuntan a la sostenibilidad de largo plazo del sector y a una mayor participación de inversión privada.
El organismo también insistió en la necesidad de reducir atrasos y pérdidas de energía, mejorar la gobernanza y aumentar la transparencia en el sector eléctrico, uno de los principales focos de presión sobre las finanzas públicas.
Otro eje del acuerdo es la protección social. El FMI pidió mejorar la focalización de los programas sociales para que la ayuda llegue a los hogares más vulnerables, especialmente ante el impacto de los precios del petróleo y la energía.
En ese contexto, destacó la puesta en funcionamiento del Sistema Único de Información del Sector Social y la reorganización administrativa en la Secretaría de Desarrollo Social.
El comunicado también incluye un fuerte componente de transparencia y combate a la corrupción. El Fondo destacó avances en la liquidación de fideicomisos identificados dentro del programa respaldado por el FMI, pero señaló que el nuevo fideicomiso de salud debe mantenerse como una excepción temporal, delimitada y con salvaguardas estrictas.
Además, el organismo subrayó la importancia de aprobar legislación relacionada con el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), poner en marcha el registro de beneficiarios finales y avanzar en una estrategia nacional contra la corrupción.
En materia de inversión, el FMI destacó que la nueva administración ha puesto mayor énfasis en la participación privada como motor de empleo y crecimiento, así como en la necesidad de fortalecer la seguridad jurídica y atraer inversión extranjera directa.
El organismo también mencionó como una señal relevante el restablecimiento de la participación de Honduras en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), un mecanismo utilizado para resolver disputas entre Estados e inversionistas.
Aunque el comunicado tiene un tono positivo, el acuerdo no implica un cheque en blanco. El desembolso de los 245 millones de dólares dependerá de la aprobación final del Directorio Ejecutivo del FMI y del cumplimiento de los compromisos en materia fiscal, monetaria, energética, social y de gobernanza.
En resumen, el FMI avaló de forma preliminar el rumbo económico de Honduras, pero dejó marcada la ruta: mantener disciplina fiscal, controlar la inflación, ordenar la Enee, focalizar subsidios, fortalecer la transparencia y crear mejores condiciones para la inversión privada.