El Ministerio Público, a través del fiscal general interino Marcio Cabañas, ordenó este miércoles restablecer las funciones, facultades y jerarquía del Director General de Fiscalía.
La disposición deja sin efecto instrucciones administrativas emitidas anteriormente por el titular del ente, Johel Zelaya, relacionadas con la organización interna y el flujo de revisión de expedientes fiscales.
Según la circular, la Dirección General de Fiscalía vuelve a ser el órgano responsable de la administración, coordinación y supervisión de las actuaciones de los agentes fiscales a nivel nacional, manteniéndose como superior jerárquico directo dentro de la institución.
El documento instruye que todas las jefaturas regionales, locales y especializadas deberán reportar directamente al Director General de Fiscalía, así como someter a su consideración las consultas técnico-jurídicas correspondientes.
Asimismo, se establece que los subdirectores de fiscalía operarán bajo subordinación del Director General, cumpliendo funciones de apoyo y asistencia, sin sustituirlo en la toma de decisiones ni en la revisión final de expedientes.
La circular también restablece el procedimiento ordinario para la revisión de requerimientos fiscales, devolviendo al Director General la facultad de definir protocolos de análisis legal y autorizar el visto bueno previo a la judicialización de los casos.
Con esta disposición, quedan sin efecto instrucciones previas que habían centralizado la revisión de expedientes en las subdirecciones.
El documento advierte que el incumplimiento de estas disposiciones o cualquier acción que afecte la autoridad de la Dirección General será considerado una falta disciplinaria conforme al régimen interno del Ministerio Público.
La medida se produce en medio del proceso de juicio político que enfrenta Johel Zelaya y forma parte de los ajustes administrativos recientes dentro del Ministerio Público en Honduras.