La diputada nacionalista Gladis Aurora López continúa bajo observación médica luego de haber resultado herida tras la detonación de un artefacto explosivo afuera del Congreso Nacional.
El ataque ocurrió cuando intentaba ingresar al hemiciclo, en medio de la jornada legislativa convocada por el presidente del Poder Legislativo, Luis Redondo.
Desde una camilla, con visibles lesiones en la cabeza y problemas de audición, la parlamentaria relató que el estallido la sorprendió mientras permanecía en los accesos del Congreso, luego de no haber podido entrar junto a otros diputados.
El impacto le provocó heridas en la espalda, el oído y la cabeza, además de quemaduras en varias partes del cuerpo.
Pese a la gravedad del hecho, López aseguró que no alberga sentimientos de odio hacia quienes piensan diferente a ella o pertenecen a otros movimientos políticos. Señaló que muchas personas participan en protestas o actos de presión por razones económicas o por instrucciones de terceros, y recordó que todos tienen familias y responsabilidades.
Ante el ataque, y pese al riesgo que corrió su vida, la diputada, de manera pacífica, se refirió a las personas que “tal vez difieren con nuestro pensamiento o con la ideología del partido que milito”, y aseguró: “No tengo ningún odio hacia nadie”.
“No los conozco ni ellos me conocen, ¿por qué habría yo de estar molesta con ellos? Y solo sé que son personas que creen en algo, van a donde los mandan, necesitan quizás a veces empleo, necesitan quizás un incentivo para el día, pero no son personas que me odian a mí en sí como persona. Así que yo les digo a ellos, a sus parientes, a sus mamás, sus hijos, sus hermanos: ellos también tienen familia”, explicó.
En cuanto a la búsqueda de las personas que habrían lanzado el explosivo, la diputada aseguró que no tiene “ningún resentimiento con esa persona porque sé, como lo dije antes, no lo hace porque le nace hacerle, irle a tirar una bomba a Aurora".
En cuanto a su condición médica, explicó que el artefacto explotó cerca del lado derecho de su cuerpo, lo que afectó seriamente su oído. Los médicos le practicaron estudios para descartar lesiones cerebrales, ya que la inflamación inicial dificultó una evaluación completa. También recibió suturas en la zona auditiva y tratamiento por quemaduras que, según los especialistas, podrían ser de segundo y tercer grado.
La diputada permanecerá en observación para determinar el alcance real de las lesiones, especialmente las relacionadas con la audición. A pesar del trauma, agradeció estar con vida y reiteró su llamado a resolver las diferencias políticas por la vía del diálogo y no de la violencia.