15/05/2022
03:59 PM

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Honduras: 40 años de vivir en democracia

El 29 de noviembre de 1981, los hondureños celebraron las primeras elecciones en democracia después de superar décadas de golpes militares.

SAN PEDRO SULA

Los hondureños siguen apostando a la democracia como la vía ideal para elegir a sus gobernantes de cara a los grandes desafíos que enfrenta el país para combatir la pobreza, la corrupción y el narcotráfico.

De los 9,5 millones de habitantes que tiene Honduras, más de 5 millones están convocados mañana a las elecciones generales, en los que serán elegidos un presidente, tres vicepresidentes, 298 alcaldes, 128 diputados al Congreso Nacional y 20 al Parlacen.

En la década de 1980 y principios de 1990, cuando los vecinos El Salvador y Nicaragua estaban embrollados en conflictos armados por razones ideológicas de la guerra fría, en Honduras los ciudadanos ejercían el sufragio para elegir al presidente y evitar un retroceso a tiempos de las funestas dictaduras militares.

Desde las elecciones del 29 de noviembre de 1981 hasta la actualidad, los hondureños han elegido ininterrumpidamente a nueve mandatarios (cinco liberales y cuatro nacionalistas) y han tenido a uno de facto, Roberto Micheletti (liberal), tras el golpe de Estado que ejecutó las Fuerzas Armadas para expulsar del poder a Manuel Zelaya Rosales (2009).

Mañana, por decimoprimera vez, asisten a las urnas para elegir al sustituto de Juan Orlando Hernández, quien ganó las dos últimas elecciones.

Esta vez, al marcar bajo la fotografía del líder preferido, se encontrarán con una papeleta que contiene 15 emblemas correspondientes a igual número de movimientos, partidos y una alianza.Sin embargo, de todos los aspirantes quienes tienen mayores probabilidades de triunfar son Nasry Asfura (Partido Nacional) y Xiomara Castro (Libre).

Militares

Entre 1957 y 1963, gobernó el liberal Ramón Villeda Morales. En 1959, los militares intentaron darle un golpe de Estado. En 1963 lograron defenestrarlo.Asumió el poder de facto el militar Oswaldo López Arellano, quien permaneció en el poder hasta 1971.

Ese año, en elecciones, ganó la presidencia Ramón Ernesto Cruz.Su paso por el Ejecutivo apenas duró año y medio.En 1972, los militares lo expulsaron.

Nuevamente, López Arellano, por medio de un golpe militar, volvió al poder.Ejerció la presidencia hasta 1975. Su régimen, considerado dictatorial, estuvo marcado por uno de los escándalos de corrupción más grandes del siglo pasado: el “Bananagate”.

Los últimos gobernantes militares que presidieron el país fueron Juan Alberto Melgar Castro entre 1975 y 1978 y Policarpo Paz, quien dio paso al gobierno constitucional del liberal Roberto Suazo Córdova.

Para la Corporación Latinobarómetro, una organización que tiene su sede en Santiago de Chile, Honduras es “una democracia en aprietos en Centroamérica” que “no logra despegar” y con menos personas (30%) que apoyan este sistema de gobierno.

Sin embargo, en los últimos días, miles de hondureños participaron en los cierres de campaña de los candidatos con mayores posibilidades.

Los ciudadanos han mostrado igual o mayor entusiasmo a las grandes campañas proselitistas que arrancaron con los expresidentes Rafael Leonardo Callejas (1990-1994) y Carlos Flores (1998-2002).

“Yo sigo creyendo que la democracia es la mejor opción que tenemos los hondureños. A veces piensan que los hondureños somos tontos porque no nos rebelamos, pero eso no es cierto, somos personas de paz y sabemos que si buscamos otros medios nos volveremos un país de más miseria”, dijo Benjamín Maradiaga, un hondureño de 19 años que “está alegre” porque votará por primera vez.

Condiciones atípicas

Este torneo electoral se desarrollará bajo condiciones atípicas.En primer lugar, por el luto causado por la muerte de más de 10,400 hondureños víctimas de la pandemia que hasta la fecha acumula casi 400 mil casos.

También, por la vigencia de una nueva tarjeta de identidad, la aplicación de tecnología en la transmisión que implica un alto costo en un país con más de un 70 por ciento de pobreza.Otro aspecto que lo hace diferente es la vigencia de una nueva Ley Electoral con dos órganos electorales que aparentan exhibir un nuevo rostro: el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE).

La participación por primera vez de 14 partidos y casi una veintena de candidaturas independientes hace que este proceso sea distinto a los anteriores.

Los convocados

Esta vez, tras la depuración, el censo será menor en relación al de 2017.Para mañana están convocados a las urnas 5,182,436 personas mayores de 18 años inscritas antes del 5 de septiembre, cuando se cerró el padrón definitivo.

El censo representa un 11.2% menos en relación al de 2017, que fue de 6,040,000 ciudadanos. Si a esta cifra se le resta los 5,366,387 que se enrolaron en total, hay una diferencia de 673,613 votantes que ya no forman parte del listado y son personas que seguramente murieron en los últimos cuatro años, miles que emigraron y un porcentaje fue excluido porque está de alta en las Fuerzas Armadas (FFAA), la Policía y otros están privados de libertad.

Honduras: 40 años de vivir en democracia