Tegucigalpa, Honduras.

Más de dos meses acumulan ya ocho familias hondureñas en una escuela de Tegucigalpa, luego de que la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) ordenara abandonar sus hogares debido a las lluvias de la tormenta tropical Julia.

Los hondureños refugiados vivían en la colonia Villa Nueva, pero quedaron damnificados por las inundaciones y desde el 12 de octubre de 2022 viven bajo la esperanza de ser apoyados por la Alcaldía Municipal.

Pero la mayor preocupación es que en apenas tres días deberán salir del Centro de Educación Básica (CEB) Moisés Starkman Pinel, su hogar temporal.

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Queremos una respuesta, señor alcalde. Ayúdenos, por favor”, es la petición de los ciudadanos que se sienten desprotegidos.

Johana Gálvez, quien es una de las afectadas, contó anhela tener una oferta laboral para mantener a sus hijos.

“No tenemos empleo (los albergados). Si nos dijeran ‘les vamos a dar un empleo y mientras les pagamos una mensualidad para que puedan pagar su cuarto’ con mucho gusto nos iríamos. Pero no podemos porque no tenemos a dónde ir”, pronunció.

Por otro lado, las autoridades de la municipalidad están planeando brindarles un pago único de mes para que cada persona pueda buscar dónde rentar un apartamento.