La organización Defensores de Honduras destacó este lunes como un hecho sin precedentes la reciente visita del presidente Nasry J. Asfura Zablah a la residencia privada del mandatario estadounidense Donald J. Trump, realizada el sábado 7 de febrero, a pocos días de haber asumido el cargo.
En un pronunciamiento dirigido a la comunidad nacional e internacional, la organización calificó el encuentro como un hito diplomático, al considerar que representa un reconocimiento al peso estratégico del nuevo gobierno hondureño en la agenda bilateral con Estados Unidos.
Defensores de Honduras señaló que el acercamiento genera altas expectativas en la población, particularmente entre la diáspora hondureña, que enfrenta un contexto de políticas migratorias más estrictas.
En ese sentido, expresó que los temas abordados durante la reunión —entre ellos inversión, Estatus de Protección Temporal (TPS), seguridad, combate al narcotráfico y control de pandillas— deben traducirse en resultados concretos, priorizando la dignidad de los migrantes y el desarrollo económico del país.
Asimismo, la organización hizo un llamado directo al Ministerio Público y a la Corte Suprema de Justicia, al considerar que ambas instituciones mantienen una deuda pendiente con la ciudadanía frente a hechos ocurridos durante la administración anterior.
En el comunicado, Defensores de Honduras exigió investigaciones y sanciones contra presuntos actos que calificó como atentados contra la democracia, corrupción en el manejo de fondos públicos, resistencia ilegal a la entrega del poder y el uso de estructuras para generar temor y alterar el orden constitucional.
En ese contexto, la organización planteó el juicio político como una herramienta necesaria para garantizar la rendición de cuentas, subrayando que no se trata de una acción de venganza, sino de un mecanismo de justicia frente a lo que describió como decisiones con apariencia de legalidad y aplicación selectiva de la ley en el pasado reciente.
Además, se exhortó a los partidos políticos representados en el Congreso Nacional a atender el reclamo ciudadano y promover reformas que permitan sancionar los abusos del pasado y fortalecer el Estado de derecho, con el objetivo de evitar que se repitan prácticas que, a su juicio, afectaron la institucionalidad del país.
Nasry Asfura confirmó que la reunión con Trump se extendió por alrededor de 45 minutos, fue amistosa, y que utilizó un intérprete profesional para evitar errores de interpretación.
“Fue una plática bien amena. No esperaba que nos dedicara tanto tiempo. Me siento muy satisfecho de cómo hoy Estados Unidos, y especialmente el presidente Trump, está viendo a Honduras”, afirmó.
Asfura destacó que ambos países mantienen una relación de más de 196 años, desde 1830, y llamó a fortalecerla para ofrecer paz, estabilidad y oportunidades a la población.
“Honduras no necesita odio ni pleitos. Necesita paz, tranquilidad, ver hacia el futuro y darle respuestas a la gente”, concluyó.