Tegucigalpa, Honduras.

Once unidades del transporte público fueron decomisadas luego de varios operativos que se realizaron en la capital.

Seis son taxis, tres buses amarillos y dos de los llamados ejecutivos.

Estas acciones fueron ejecutadas por personal del Instituto Hondureño de Transporte Terrestre (IHTT), Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Dirección Nacional de Vialidad y Transporte y la Fiscalía de Protección al Consumidor.

“Las unidades se decomisaron porque los conductores cometieron faltas graves y muy graves, los taxistas no portaban licencia de conducir ni papeles del vehículo”, informó Gustavo Dubón, inspector del IHTT. Las faltas muy graves reciben una multa de 2,497.12 lempiras.

El objetivo de los operativos es que los conductores del transporte público presten el servicio de forma legal, además de verificar que estos cumplan con los precios del pasaje.

No respetar el cobro en el caso de personas de la tercera edad es considerada una falta leve que tiene un costo de 1,248 lempiras.

Seguimiento. En cada operativo, las unidades son inspeccionadas con el fin de asegurar que estas reúnan las condiciones necesarias para dar un buen servicio.

“Con frecuencia se hacen operaciones encaminadas para regular que se preste un buen servicio del transporte público en la ciudad”, expresó Sulay Ponce, comisario de la DPI.

Según las autoridades del IHTT, un promedio de 10 unidades son decomisadas cada vez que se realizan estas acciones en la ciudad, a nivel nacional se sancionan unas 30.