Alcaldes de distintos puntos del país, funcionarios del Gobierno, diputados, representantes del sector privado, organizaciones internacionales y productores participaron este miércoles en el I Congreso por la Seguridad Alimentaria de los Pueblos, una iniciativa promovida por el Congreso Nacional para abordar los efectos de la sequía que afecta a numerosas comunidades hondureñas.
El encuentro fue inaugurado por el presidente del Poder Legislativo, Tomás Zambrano, y contó con la participación de más de un centenar de alcaldes. Entre ellos se encontraban los 75 ediles de municipios ubicados en el denominado Corredor Seco, específicamente de Valle, Choluteca, Comayagua, el sur de Francisco Morazán y La Paz.
A la convocatoria también acudieron autoridades municipales de Olancho, Intibucá, Yoro, El Paraíso y Lempira, territorios que recientemente fueron incorporados a la declaratoria de emergencia emitida por el Consejo de Ministros debido a las condiciones provocadas por la falta de lluvias.
La situación climática llevó a la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) a establecer distintos niveles de alerta. Un total de 75 municipios permanecen bajo alerta roja, mientras que otros 71 están en alerta amarilla y 88 en alerta verde. Las medidas se mantienen por tiempo indefinido ante la sequía meteorológica asociada al fenómeno de El Niño.
Durante su intervención, Zambrano destacó que la representación municipal reunida en el Congreso corresponde a las diferentes fuerzas políticas del país. A su juicio, la dimensión del problema obliga a dejar de lado las diferencias partidarias para concentrarse en la atención de las comunidades afectadas.
"La sequía, la seguridad alimentaria y el hambre no tienen color político", afirmó el presidente del Congreso Nacional.
El titular del Legislativo sostuvo que el país necesita una estrategia permanente y no únicamente respuestas temporales cada vez que se presenta una emergencia. En ese sentido, planteó la necesidad de establecer una política pública que permita anticiparse a futuras crisis.
"No podemos estar año con año viendo cómo atendemos una emergencia y cómo atendemos una sequía", señaló.
Zambrano agregó que las autoridades conocen las zonas más afectadas y los principales problemas derivados de la ausencia de lluvias, por lo que consideró que existe la capacidad técnica para diseñar una respuesta de mayor alcance.
"En Honduras sabemos cuáles son los problemas, adónde nos golpea la sequía. Con la capacidad y la 'expertise' que tienen muchos de los que se encuentran acá, podemos trabajar en una política sostenible entre todos; pensemos para los próximos tres años, pensemos para los próximos siete u ocho años", instó.
El presidente del Congreso consideró que la reunión representa un esfuerzo para integrar en una misma mesa a autoridades nacionales y municipales, representantes de diferentes sectores y organismos internacionales. El propósito, explicó, es generar propuestas que puedan convertirse en políticas públicas con resultados a mediano y largo plazo.
Dentro de ese proceso, Zambrano resaltó especialmente la participación de los alcaldes, al considerar que mantienen un contacto directo con las necesidades de la población y son el principal vínculo entre las comunidades y las instituciones del Estado.
"Si no somos capaces de escuchar y aprender a trabajar con los alcaldes en este tipo de emergencia, va a ser difícil poderle dar respuesta a nuestra gente", enfatizó.
El titular del Legislativo también aseguró que la administración del presidente Nasry Asfura ha comenzado a implementar medidas dirigidas a las poblaciones afectadas por la sequía. Asimismo, manifestó que el Congreso Nacional está dispuesto a respaldar las acciones que requieran modificaciones o instrumentos legales.
"Desde este Congreso (tendrán) lo que necesiten en instrumentos legales, porque aquí van a salir propuestas, ideas, recomendaciones, sugerencias", dijo.
Añadió que las iniciativas surgidas del encuentro podrán contar con el respaldo del Poder Legislativo siempre que sean resultado de acuerdos entre los diferentes sectores participantes.
"Este Congreso no solo es que es de puertas abiertas, sino que desde este Congreso vamos a respaldar las iniciativas que se construyan en consenso con todos los actores que nos encontramos aquí esta mañana", expresó el presidente Zambrano.
La discusión sobre seguridad alimentaria también involucra a cuatro comisiones del Congreso Nacional: la de Asuntos Regionales, Departamentales y Municipales, presidida por el diputado Carlos Cano; la de Seguridad Alimentaria, dirigida por Alejandra Burgos; la de Agricultura y Ganadería, encabezada por Javier Mendieta; y la de Contingencia y Desastres Naturales, presidida por Wilson Pineda.
La diputada Alejandra Burgos, representante nacionalista por Yoro, consideró que la asistencia de los distintos sectores demuestra la importancia que tiene la crisis y la necesidad de adoptar medidas concretas para enfrentar sus consecuencias.
"Hoy estamos convocados a este I Congreso por la Seguridad Alimentaria de los Pueblos no para escuchar discursos vacíos o falsas promesas; estamos convocados a tomar decisiones y dar los pasos necesarios para enfrentar con seriedad esta crisis", manifestó.
Por su parte, Juan Carlos Molina, presidente de la Asociación de Municipios de Honduras (Amhon) y alcalde de Olanchito, Yoro, destacó las medidas adoptadas para facilitar recursos económicos a las municipalidades que enfrentan las consecuencias de la emergencia.
El representante de los gobiernos locales aseguró que las transferencias correspondientes a julio comenzaron a ser acreditadas antes de concluir agosto, luego de una gestión realizada para acelerar la llegada de esos fondos a los municipios con mayores niveles de afectación.
"Por primera vez se nos ha pagado el mes de julio sin haber terminado agosto. La Amhon hizo la solicitud para llegar en forma anticipada a los 75 municipios en alerta roja y ya se ha depositado a 62 de ellos", informó.
Molina también reconoció el respaldo brindado por organismos internacionales y pidió mantener la cooperación destinada a las comunidades que enfrentan dificultades como consecuencia de la sequía.
Finalmente, el alcalde de Olanchito sostuvo que la emergencia debe servir para fortalecer las capacidades de las autoridades municipales y modificar la manera en que se enfrentan este tipo de fenómenos.
"Las decisiones de hoy deben ser importantes para que cada alcalde adopte nuevas capacidades para que nos permitan ver la emergencia desde otro nivel y otro punto de vista", expresó.