Cohep gestiona primera compra de 200 mil dosis de vacuna contra covid-19

Se estima que el inmunizante será comprado a la farmacéutica AstraZeneca.

Honduras ha logrado inmunizar al 90% de la población que trabaja en el sistema de salud público y privado.
Honduras ha logrado inmunizar al 90% de la población que trabaja en el sistema de salud público y privado.

Tegucigalpa, Honduras.

Con el anuncio del Gobierno de que la empresa privada podrá adquirir vacunas contra el covid-19 para sus empleados, se abre una nueva esperanza para agilizar el proceso de vacunación en el país.

Los empresarios desde hace varias semanas han solicitado al Ejecutivo que la empresa privada pueda comprar las vacunas para inmunizar a sus colaboradores y así reactivar la economía que ha sido golpeada por la pandemia.

Juan Carlos Sikaffy, presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), dijo que están “optimistas en poder cerrar el acuerdo con el Gobierno y poder comprar las vacunas para nuestros colaboradores y sus familias pronto”.

Sikaffy agregó que el Cohep ha estado buscando mecanismos para apoyar con la compra de vacunas desde el año pasado, pues están conscientes de la importancia de inmunizar a la mayor parte de nuestra población a la brevedad posible para lograr la inmunidad de rebaño.

LEA: Honduras acumula 4.605 muertos por covid-19 y 189.043 contagios

El titular del sector empresarial indicó que están en proceso de definir el mecanismo mediante el cual se comprarían las vacunas y que son los abogados los que están revisando el proceso para que todo sea transparente y serio.

El sector privado realiza el levantamiento de los datos sobre las necesidades de cada empresa. “Una vez tengamos la información podremos tener el estimado de número de vacunas que se estaría adquiriendo por las empresas”, informó.

Sikaffy explicó que “ninguna farmacéutica del mundo está vendiendo vacunas a la empresa privada. Al ser esta una emergencia mundial, la prioridad la están dando las farmacéuticas a los Estados. Sin el visto bueno del Gobierno o sin un mecanismo para adquirir las vacunan a través del Seguro Social o la Secretaría de Salud no podríamos hacer la compra a las farmacéuticas”, puntualizó.

Debido a eso, para traer las vacunas en el menor tiempo posible es necesario realizar un convenio entre la empresa privada, la Secretaría de Salud y el Seguro Social, expresó el director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), Rafael Medina.

Dosis

Empresarios estiman que se podría traer en una primera compra unas 200 mil dosis de la vacuna, probablemente de la farmacéutica AstraZeneca, con las que se inmunizaría a unos 100 mil trabajadores.

“La idea en un inicio es adquirir al menos unas 200 mil dosis; el Cohep ha propuesto que varias empresas u organizaciones puedan juntarse y hacer una compra interesante para que se puedan inocular no solo los trabajadores, sino también los familiares de los empleados”, detalló.

El sector privado compraría la vacuna contra el covid a través del Gobierno, posteriormente sería almacenada en la cadena de frío de la Secretaría de Salud y aplicada a los trabajadores por el Programa Amplio de Inmunización (PAI). “Estas vacunas se comprarán sin intermediarios, directamente a las farmacéuticas que están certificadas y el costo correrá por cuenta de las empresas que las adquieran y se utilizará la logística del Gobierno para que puedan ser importadas e incluso se empleará la cadena de frío estatal”, agregó.

Medina dijo que la preocupación del sector privado en primera instancia es la salud de la población y en segunda es que no habrá una reactivación económica plena si no está vacunado al menos el 70% de la población.

A finales de 2020, el Gobierno autorizó al IHSS adquirir vacunas para los afiliados; son más de 1.4 millones de dosis que se compraron a AstraZeneca, el primer lote llegará entre abril y mayo, dieron a conocer autoridades del Seguro. No obstante, para la empresaria Aline Flores, esas vacunas no son suficientes. “Hemos seguido buscando la forma de cómo traer más vacunas porque esa cantidad que se trae para los derechohabientes no es suficiente, no cubre la esposa, el esposo, personas mayores que viven en casa de los beneficiarios por eso es que a finales de abril llegarán unas 200 mil dosis más”, expresó.

Mecanismo

El coordinador general del Gobierno, Carlos Madero, informó que se está trabajando con los equipos técnicos en el procedimiento para que las empresas adquieran la vacuna.

El mecanismo consiste en que si una empresa quiere importar vacunas, lo debe hacer por la misma vía que las compra el Gobierno, dijo el funcionario. “Este procedimiento consta de que si una empresa quiere donarle vacunas a sus trabajadores, no es para venderlas, lo van a poder hacer por la misma vía como entrarán vacunas que compra el Gobierno”.

Explicó que el método será que la vacuna debe ser adquirida directamente de los fabricantes, recibir la certificación de la Agencia de Regulación Sanitaria (Arsa), utilizar la cadena de frío del Estado y junto a la Secretaría de Salud programar la vacuna para los trabajadores.

Por su parte, Francis Contreras, titular de la Agencia de Regulación Sanitaria (Arsa), expresó que no existe ninguna disposición legal en el país que prohíba a la empresa privada adquirir vacunas; sin embargo, la dificultad es que no hay ninguna farmacéutica que haya puesto a disposición del sector privado las vacunas.

“Pero se espera que entre más vacunas se fabriquen el mercado se pueda abrir”, comentó Contreras.

En la región, Honduras es el país que menos personas ha logrado inmunizar, de acuerdo a datos de la plataforma Our World in Data. Apenas se ha vacunado al 0.44% de la población.

A pesar de que hay negociaciones y contratos firmados entre el Gobierno y el Seguro Social con casas farmacéuticas, al país solo han llegado 5,000 dosis de vacunas de Moderna donadas por Israel y las 48,000 dosis de AstraZeneca que son parte del primer envío del Mecanismo Covax.

Con estas vacunas se logró inocular al 90% de los trabajadores de la salud, el 10% restante son trabajadores de salud del sector privado.

Los hondureños esperan que las 4.2 millones de dosis de la vacuna Sputnik V negociadas con el Fondo de Inversión Ruso lleguen al país este mes, al igual que 91,200 que prometió Covax este mes.

Países ricos acaparan las vacunas y marginan a pobres

TEGUCIGALPA. Incierta es la llegada de las 92,200 vacunas contra el covid-19 que prometió el Mecanismo Covax al país antes de finalizar marzo. Aunque las autoridades de Salud estiman que el segundo lote de la vacuna de AstraZeneca llegue en abril, eso no es seguro, pues los países ricos están acaparando el mercado de las vacunas, haciendo que las farmacéuticas prioricen su producto hacia ellos, dejando por último a los países con menos ingresos.
Para la infectóloga Elsa Palou, que Honduras sea un país pobre representa que esté dependiendo en primera instancia de las donaciones. La exministra de Salud puntualizó que uno de los puntos más débiles del Gobierno ha sido la falta de claridad con la población en el tema de la vacunación.
“No se da información oficial al público. No sabemos nada de las compras y no llega la donación. Deberían de decir ¿qué pasa?, porque eso genera un problema más”. Se pregunta, “qué pasa: ¿No hemos pagado como país? ¿Pagamos y nos están incumpliendo? ¿Qué pasó con las donación? ¿Qué pasó con las compras?”.
Señaló que la cantidad de vacunados en el país apenas representa el 0.6% de la población, una cifra muy mínima para lograr la inmunidad de rebaño, en la que se ocupa el 70% de las personas inoculadas o más.
Ante la situación, lo que queda es que las personas se cuiden con las medidas de bioseguridad, respeten el distanciamiento y eviten las aglomeraciones.
Sin embargo, en estas vacaciones de Semana Santa, muchos de los que salieron a disfrutar de los lugares turísticos que tiene el país no están usando las adecuadas medidas de prevención, por lo que se espera un repunte de los casos, predicen expertos.
En los últimos días, las salas covid y las de cuidados intensivos de los diferentes hospitales del país están colapsadas.

La Prensa