Los episodios de ‘Juego de Tronos’ tenían una media de más de 30 millones de espectadores. Cada capítulo de la serie de HBO costaba alrededor de 15 millones de dólares. El legado continúa con una nueva temporada de ‘La Casa del Dragón’ y el estreno de la serie ‘El Caballero de los Siete Reinos’.
“Lo que está muerto no puede morir”. Es el lema de los Hijos del Hierro en ‘Juego de Tronos’. Y, en la misma línea, hay algo más que parece inmortal: el legado de esa serie de fantasía, basada en la obra de George R. R Martin, que cambió para siempre la historia de la televisión.
Porque estamos ante una fecha histórica: se cumplen exactamente 15 años desde que escuchamos por primera vez esos ya famosos acordes de violonchelo que compuso Ramin Djawadi. Una década y media desde que, por primera vez, nos avisasen de que se acercaba el invierno.
Todo empezó el 17 de abril de 2011, cuando HBO estrenó en Estados Unidos una historia que, aunque hoy sea todo un patrimonio cultural, en aquel momento fue un experimento rodeado de incertidumbre. Y es que apostar por la fantasía épica en forma de serie de alto presupuesto era, cuanto menos, arriesgado.
Antes, el género solía quedarse encerrado en las estanterías de las librerías, salvo que lograse saltar al “mainstream” a través de películas para un público muy específico. Sin embargo, en poco tiempo, lo que parecía una apuesta difícil se convirtió en el fenómeno más grande de la cultura pop de los años 2010.
Ahora, en su decimoquinto aniversario, está claro que el mundo de Poniente (Westeros) no ha pasado de moda. Sigue más vivo que nunca y su huella parece imborrable. Una canción literaria, el hielo y el fuego.
Pero para hablar del fenómeno de ‘Juego de Tronos’ es imprescindible viajar del celuloide al papel, hasta la mente de George R.R. Martin que en 1996 lanzó el primer libro de su saga ‘Canción de hielo y fuego’ (‘A Song of Ice and Fire’).
Esta primera novela, titulada ‘Juego de Tronos’ (‘Game of Thrones’), y las entregas posteriores, tuvieron una gran acogida entre los fans de la literatura fantástica.
Sin embargo, en aquel entonces era difícil imaginar que historia pudiera saltar de las páginas a la pantalla.Y es que se decía que era “inadaptable”, al menos en una época acostumbrada a las adaptaciones puramente cinematográficas: había demasiados personajes, las traiciones políticas eran extremadamente crudas, la violencia resultaba excesiva y el despliegue de magia y paisajes parecía demasiado costoso para cualquier presupuesto.
Pero los guionistas David Benioff y D.B. Weiss pensaban diferente. Lograron que HBO se interesara en el proyecto tras una reunión con Martin que ya es parte de la leyenda de Hollywood. Y es que el autor solo les dio el visto bueno cuando los creadores respondieron correctamente a una pregunta clave: “¿Quién es la madre de Jon Nieve?”.
Aquel acierto fue el pistoletazo de salida. A partir de ahí, la versión televisiva empezó a dar forma a un mundo de ambiciones, deslealtades familiares y una amenaza sobrenatural que siempre acechaba de fondo, bajo el ya inseparable lema de la Casa Stark: “Se acerca el invierno” (“Winter is coming”).
La serie pronto se ganó la fama de no tener piedad con sus protagonistas: Desde aquel impactante final de la primera temporada hasta la sangrienta de la “Boda Roja”, la producción dejó claro que las reglas tradicionales de la televisión se habían roto y quemado para siempre.
Un broche de oro con sabor agridulce
Pero ‘Juego de Tronos’ también transformó la forma de producir series, primero en la televisión por cable y después en las plataformas de “streaming”.
El éxito fue tan arrollador que ver la serie cada domingo se convirtió en una especie de cita sagrada en todo el planeta. Y, a medida que la serie crecía, también lo hacía su presupuesto, alcanzando cifras que hasta entonces habían sido terreno exclusivo del cine.
Para cuando llegó su octava y última temporada, se estima que cada episodio tenía un presupuesto de unos 15 millones de dólares. Además, ‘Juego de Tronos’ también fue una cantera de estrellas.
Actores que hoy vemos en todas partes, como Emilia Clarke en su papel de la “Madre de Dragones”, Sophie Turner convirtiéndose en “La Reina del Norte” o Kit Harington dando vida al estoico Jon Nieve, pasaron de ser prácticamente desconocidos a convertirse en ídolos mundiales.
Sin embargo, con el paso de las temporadas, ocurrió lo inevitable: la serie alcanzó y terminó adelantando a los libros originales que George R.R. Martin aún no había terminado. Esto no solo disparó la curiosidad del público, sino que puso a sus creadores bajo una presión enorme para estar a la altura de las expectativas.
El gran momento llegó el 19 de mayo de 2019 con el estreno de ‘El Trono de Hierro’ (‘The Iron Throne’), el capítulo final fue seguido por 19,3 millones de personas a través de las plataformas de HBO. Y por aquel entonces, cada episodio ya tenía una media unos 32,8 millones de espectadores sumando todas las plataformas Eso sí, no todo fueron aplausos.
El malestar entre algunos seguidores por el desenlace desembocó en una recogida de firmas en Change.org exigiendo que se volviera a rodar la temporada final, calificando a los responsables de “escritores lamentablemente incompetentes cuando no tienen material original (es decir, los libros) en el que apoyarse”.
El viaje de los Siete Reinos continúa.
Aun así, al terminar su camino, el historial de ‘Juego de Tronos’ logró sumar un total de 59 premios Emmy, convirtiéndose así en el drama más premiado de toda la historia de la televisión estadounidense. De hecho, en su octava temporada la serie pulverizó todos los récords al obtener la friolera de 32 nominaciones a los Primetime Emmy en un solo año.
Quizá por eso HBO tenía claro que Poniente era un filón demasiado valioso como para dejarlo escapar y la franquicia continuó con ‘La Casa del Dragón’ (‘House of the Dragon’), una precuela que viajó atrás en el tiempo para plasmar la cruenta guerra familiar de los Targaryen, un conflicto que los seguidores conocen bien como la “Danza de los Dragones”.
Tras volver a ganarse el favor de la audiencia en 2022 y subir la apuesta con más batallas aéreas en 2024, la noticia que todos esperaban ya es oficial: la tercera temporada de ‘La Casa del Dragón’ llegará a nuestras pantallas en junio de 2026. Y han confirmado que la historia de los Targaryen se cerrará definitivamente tras su cuarta temporada.
Pero la maquinaria no se detiene ahí. Para dar el pistoletazo de salida a este año del decimoquinto aniversario, el pasado 18 de enero de 2026 se estrenó en HBO ‘El Caballero de los Siete Reinos’ (‘A Knight of the Seven Kingdoms’), una serie basada en las populares novelas cortas de ‘Dunk y Egg’.
Con un estilo más sencillo y centrado en el honor de la caballería, esta aventura de seis capítulos ha vuelto a meterse en el bolsillo tanto a la crítica como a los lectores más fieles durante este pasado mes de febrero: el éxito ha sido tal que ya tiene luz verde para seguir cabalgando en futuras temporadas.
Hoy, entre la avalancha de series que llenan las pantallas, es imposible no ver la alargada sombra que todavía proyecta el universo de George R.R. Martin, quien introdujo la fantasía oscura en los salones de todo el mundo. Porque ‘Juego de Tronos’ ha demostrado, 15 años después, que hay historias que no necesitan estar muertas para no morir jamás.