Familiares de reos dicen estar preocupados por vulnerabilidad ante el coronavirus

Piden una respuesta concreta para quienes padecen de diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares y crónicos, así como personas de la tercera edad en las cárceles.

Imagen de archivo de El Pozo, una de las cárceles de máxima seguridad en el país.
Imagen de archivo de El Pozo, una de las cárceles de máxima seguridad en el país.

Tegucigalpa, Honduras.

La Asociación de Familiares de Privados de Libertad (ASOCIDE PPL) dijo sentir mucha preocupación por "la poca importancia que ha tenido el tema del descongestionamiento de los centros penitenciarios del país a raíz de la llegada a territorio nacional de la pandemia del coronavirus".

"Hasta ahora no hay resultados positivos de los que esperábamos, las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario ni la Corte Suprema de Justicia tienen un dato estadístico de cuántos son los privados de libertad a nivel nacional que gozarían de este privilegio relacionado con el plan de descongestionamiento penitenciario COVID-19", mencionaron a través de un comunicado.

El pasado 7 de abril
La Subcomisión Interinstitucional de Justicia Penal de Honduras informó que más de 200 presos serían puestos en prelibertad mientras dure la emergencia del coronavirus en Honduras. De ellos, 172 pertenecen al Centro Penitenciario Marco Aurelio Solo y unos 28 a la cárcel de El Progreso.

De los 21,729 reclusos a nivel nacional, hasta este fin de semana, según reportes de la Corte Suprema de Justicia y equipos de trabajo como ser jueces de ejecución, defensores públicos y autoridades penitenciarias, únicamente se ha realizado la liberación de 280 privados de libertad a través de medidas de preliberación y libertad condicional.

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Las mayoría de las prisiones en Honduras están sobrepobladas de reos.

La Asociación expresó que con la aceptación del habeas corpus aprobado en la Corte Suprema de Justicia, se comenzaría de inmediato con la liberación de los reos que adolecen enfermedades tales como: diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares y crónicos, así como personas de la tercera edad, quienes por su condición inmunológica se pone en riesgo su vida ante el virus.

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"Exigimos a la Comisión Interventora del INP una explicación coherente del por qué no se ha avanzado con este mecanismo de liberación, así como se ha realizado en otros países como Nicaragua, Estados Unidos, Panamá, Ecuador, China, entre otros. De no tener respuesta en los próximos días, tomaremos las medidas de presión necesarias para salvaguardar del contagio del coronavirus a la población penitenciaria a nivel nacional", puntualizaron.

Suspensión de visitas en cárceles

El Instituto Nacional Penitenciario informó el pasado 13 de marzo que se daría especial protección a las personas privadas de libertad de la tercera edad y los que padecen de enfermedades crónicas. Lo anterior, ante la emergencia sanitaria que atraviesa el país por la pandemia del coronavirus, y acatando las recomendaciones brindadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), además de suspender las visitas temporalmente.

"En apego a las facultades legales del Instituto Nacional Penitenciario en los artículos 288 y 299 del Reglamento General de Ley del Sistema Nacional Penitenciario, y así evitar la propagación del COVID- 19, se suspenden las visitas hasta nuevo aviso en todos los centros penitenciarios a nivel nacional", citó textualmente el comunicado.

El INP detalló que desde el conocimiento público del brote COVID-19, las autoridades a través de su unidad médica coordinaron con la Secretaría de Salud la elaboración de un protocolo sobre prevención, manejo y seguimiento, el cual fue adaptado al sistema nacional carcelario.

Por otro lado, aseguraron que se han impartido charlas ilustrativas sobre la prevención, manejo y seguimiento del COVID-19 a personas privadas de libertad, personal operativo y administrativo. Para prevenir cualquier tipo de contagio, se dotó de mascarillas a todos los centros penitenciarios y así sean utilizadas por las personas privadas de libertad y personal de seguridad al momento de trasladarse a citas médicas.

La Prensa