16/02/2026
01:47 AM

En EUA guardan el maíz para elevar el precio

  • Actualizado: 03 diciembre 2014 /

Darrel Gingerich es uno de los muchos agricultores de la región centro-norte de Estados Unidos.

Estados Unidos.

Darrel Gingerich, un agricultor de Illinois, obtuvo una enorme cosecha de maíz este año gracias a un clima casi perfecto. Ahora, está guardando el grano para más adelante.

“No vendí más de lo que necesi­tábamos para cubrir nuestros cos­tos este año”, dice el agricultor de 53 años.

Gingerich es uno de los muchos agricultores de la región centro-norte de Estados Unidos que deci­dieron almacenar sus cosechas al observar a mediados de año un des­censo de los precios. La estrategia colectiva ha dado resultados y des­de septiembre ha contribuido a un aumento de 15% en los futuros de maíz y de 10% en los contratos de soya, que también es producto de una cosecha lenta en EE.UU. y alzas en otros mercados agrícolas.

El avance del precio del maíz en octubre y noviembre, el período de cosecha en EE.UU., fue el mayor para ese lapso en ocho años y el segundo mayor en más de tres décadas, mien­tras que el incremento de la soya fue el mayor en cinco años.

Los agricultores también han cau­sado que algunos inversionistas y fir­mas de corretaje registren pérdidas, ya que habían apostado que cosechas récord de 14.400 millones de bushels de maíz y de casi 4.000 millones de bushels de soya este año, pronosti­cadas por el Departamento de Agri­cultura de EE.UU., mantendrían la presión sobre los precios.

Las firmas de corretaje agrícola Global Ag LLC y Bharwani Asset Ma­nagement LLC registraron pérdidas de más de 19% en ciertos fondos de commodities en octubre, cuando no se materializaron sus apuestas a que los precios seguirían bajando.

Como tienen tanto efectivo tras cosechas récord y precios sólidos en los años previos, los agricultores pueden más que nunca retener su propio maíz y soya, lo que obliga a los procesadores de granos y a los productores de alimentos a pagar más para lograr que los granjeros vendan sus cultivos.

“Los agricultores ejercen un ma­yor control (sobre los precios de los granos y las oleaginosas) que antes”, dice David Durra, director de AgS­pread Analytics Inc., una firma de corretaje de commodities de Chica­go. “Los agricultores pueden crear una escasez en momentos de abun­dancia con sólo negarse a vender”.

El miércoles, el maíz para entre­ga en diciembre, el contrato con ven­cimiento más próximo, aumentó un centavo de dólar, o 0,27%, a US$3,68 el bushel en la Chicago Board of Tra­de. El alza de siete semanas que re­gistra el maíz —el principal cultivo estadounidense por valor— ha redu­cido su caída en lo que va del año a alrededor de 12,62%. El año pasado, los precios del maíz cayeron 40% de­bido a una cosecha récord.

La soya para entrega en enero, el contrato con vencimiento más próximo, aumentó el miércoles 2,5 centavos de dólar, o 0,28%, a US$9,98 por bushel, debido en par­te al clima húmedo que retrasó la cosecha de fin de año en EE.UU. y por los mayores precios de mate­rias primas relacionadas.

El impulso cobró más fuerza cuando gestores de dinero, inclui­dos fondos de cobertura, se sumaron al mercado del maíz de US$24.500 millones cuando los precios subie­ron, apostando a mayores aumen­tos. Al 25 de noviembre, la cantidad de apuestas optimistas realizadas por fondos gestionados supera­ba las pesimistas en alrededor de 207.000 contratos, un incremento de 63% frente al mes previo, según datos de la Comisión de Comer­cio de Futuros de Materias Primas (CFTC, por sus siglas en inglés).

El cambio abrupto tomó por sorpresa a inversionistas como Global Ag, que habían anticipado que los precios del maíz y la soya caerían, según una carta a los in­versionistas el mes pasado. La firma de commodities agrícolas registró una caída de 19,1% en su principal fondo en octubre. De ene­ro a octubre, el fondo perdió 10,9%, según datos en su sitio web.

Otras firmas, en cambio, regis­traron grandes avances en octu­bre al anticipar un repunte de los precios. Un fondo de County Cork LLC informó que subió 22,5% ese mes gracias a apuestas oportunas en los mercados de soya.

La renuencia de los agriculto­res a vender presenta un desafío para las grandes firmas de correta­je y procesamiento de granos como Archer Daniels Midland Co., Bunge Ltd. y Cargill Inc., que compran cul­tivos y los convierten en alimento para animales y otros productos. Si los agricultores no venden sus cose­chas, estas firmas de commodities pueden terminar pagando precios más altos por los cultivos, lo cual reduce sus márgenes de ganancia.

Algunos analistas prevén que el alza de los precios de los culti­vos pierda fuerza, al señalar que los agricultores no pueden alma­cenar el maíz para siempre, dadas sus demandas financieras.

La retracción de los cultivadores de maíz en EE.UU. ha resultado bene­ficiosa para los agricultores en Bra­sil. Además de un alza ligera de los precios internos, las exportaciones del grano se aceleraron, ocupando el vacío dejado por los productores estadounidenses.“En noviembre, las exportaciones de maíz de Brasil lle­garon a 1,6 millones de toneladas. Nuestra estimación más optimista era de 900.000 toneladas “, dice Nery Ribas, director técnico de la Asocia­ción de Productores de Soya y Maíz del estado de Mato Grosso.