La noche del sábado 6 de junio de 2026 quedó marcada como un momento especial para el fútbol hondureño, con el esperado debut de Keyrol Alexis Figueroa con la Selección Nacional de Honduras. El joven atacante vivió su primera experiencia oficial con la camiseta de la H en el amistoso de alto nivel frente a la Argentina, vigente campeona del mundo.
Al igual que su padre Maynor, exdefensor mundialista con la Bicolor, ya que debutó con la H en un duelo ante los argentinos en el 2003 en el estadio Olímpico, esta vez su amado hijo se estrenó como jugador de la escuadra hondureña.
Keyrol recibió la confianza del cuerpo técnico encabezado por José Francisco Molina al inicio del segundo tiempo, cuando ingresó al terreno de juego en sustitución del experimentado delantero Jorge Benguché. El joven atacante tuvo así la oportunidad de disputar sus primeros minutos con la camiseta de la Selección Mayor de Honduras ante una de las potencias más grandes del fútbol mundial. Su entrada despertó la emoción de los aficionados catrachos presentes en el Kyle Field, quienes no dudaron en ovacionarlo al ver cómo comenzaba oficialmente su historia con la Bicolor.
Figueroa pudo compartir con su medio hermano, Dereck Moncada, artillero que fue titular en los dos partidos que ha dirigido José Molina, ante Perú en Madrid, España y este sábado contra Argentina en Texas.
Formado en las categorías juveniles del Liverpool, Keyrol ya había tenido experiencia internacional con la Selección de Estados Unidos en el Mundial Sub-17 de Indonesia 2023, aunque posteriormente su camino tomó un giro definitivo hacia Honduras. Su ausencia en el Mundial Sub-20 generó expectativas sobre su futuro, hasta que finalmente decidió abrazar la identidad que siempre lo acompañó.
“Yo nunca dije que no a Honduras, toda mi vida he tenido un sentido hondureño; 100% quiero representar al país, es nuestro destino”, expresó el atacante en su momento, dejando clara su convicción de vestir la camiseta catracha.
Hoy, ese sueño ya es realidad: Keyrol Figueroa inicia su camino con la Selección de Honduras, llevando consigo ilusión, historia y la promesa de un futuro que ya comienza a escribirse.