El portero del Olimpia, Édrick Menjívar, no ocultó su malestar con el arbitraje del guatemalteco Bryan López tras la derrota 1-0 frente al Cartaginés, en el partido de ida de las semifinales de la Copa Centroamericana de la Concacaf.
El guardameta hondureño cuestionó el manejo del encuentro y lanzó un dardo contra el silbante, dejando claro que, pese al resultado adverso, el conjunto merengue mantiene la confianza en remontar la eliminatoria.
“Es un resultado que no queríamos, pero es remontable”, expresó Menjívar al finalizar el compromiso en territorio costarricense. El capitán olimpista reconoció que el marcador no era el esperado, aunque considera que el equipo tiene argumentos suficientes para buscar la clasificación en el encuentro de vuelta, que se disputará en Tegucigalpa.
El guardameta también se refirió a las dificultades que afrontó el León después de quedarse con diez futbolistas por la expulsión de Yustin Arboleda, una decisión que condicionó el desarrollo del partido y obligó al equipo de Eduardo Espinel a redoblar esfuerzos en defensa.
“Fue difícil quedarnos con uno menos, el árbitro fue demasiado localista, no lo digo por la expulsión”, manifestó el arquero, quien dejó claro que sus críticas hacia Bryan López no se limitan a la tarjeta roja mostrada al delantero colombiano, sino a la manera en que consideró que se condujo el encuentro.
Finalmente, Menjívar reconoció las virtudes del conjunto costarricense, pero advirtió que Olimpia buscará hacerse fuerte ante su afición para darle vuelta a la serie. “Cartaginés es un gran equipo, juegan bien al fútbol, pero haremos valer la localía. Ojalá tengamos un árbitro localista como hoy”, sentenció el guardameta, con una frase cargada de ironía que elevó la polémica tras el primer duelo de la semifinal.
POR EL PASE A LA FINAL
El conjunto Olimpia necesita ganar por una diferencia de dos o más goles en el marcador global para sellar de forma directa su clasificación al duelo por el título. Un triunfo por 2-0 o 3-1 le otorgaría el boleto definitivo a los catrachos, apelando a la mística y a la casta histórica que ha caracterizado a la institución en las noches de épica internacional dentro de las competiciones de la Concacaf.
Si el Cartaginés logra marcar un gol en Tegucigalpa, la exigencia para el albo se elevará drásticamente, ya que un hipotético triunfo local por 2-1 o 3-2 le daría el pase a los ticos por la ventaja de los tantos convertidos fuera de casa. Un empate por cualquier marcador en la pizarra o un nuevo revés significaría la eliminación definitiva del vigente campeón hondureño.