En medio de una crisis con el público del Real Madrid, el portugués Cristiano Ronaldo aprovechó los pocos días de descanso del fútbol español para despejarse a más de 7000 kilómetros de la capital española.
En esta ocasión el crack merengue se dio el gusto de presenciar un partido de NBA, fue a observar el encuentro que sostuvieron Heat y Detroit Pistons, en el lujoso American Airlines Arena de Miami en el que estaba acompañado de algunos de sus amigos marroquíes, pero no con el boxeador Badr Hari.
Ronaldo firmó autógrafos, posó con la mascota de los Heat e incluso recibió una camiseta del equipo de Miami con su nombre.
CR7 estuvo junto a sus amigos en todo momento, disfrutaron de un buen partido.
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