San Pedro Sula, Honduras
LA PRENSA Verifica participó en el conversatorio de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) sobre recomendaciones para futuros procesos electorales en Honduras y defendió una idea central: la desinformación electoral exige una respuesta más amplia que la simple corrección de contenidos falsos.
Para el equipo, el problema debe abordarse con educación ciudadana, alfabetización digital, pensamiento crítico y mejores condiciones para el ejercicio periodístico.
El encuentro tomó como base el informe de observación elaborado por la MOE-UE tras las elecciones generales de 2025.
La actividad reunió a actores clave del sistema electoral y del debate público. En el evento participaron Ana Paola Hall, consejera presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE); Cossette López, consejera vocal; Mario Flores, presidente del Tribunal de Justicia Electoral; e Ivonne Ardón, comisionada de la Unidad de Financiamiento, Transparencia y Fiscalización (UFTF).
Junto a ellos estuvieron diputados, representantes de sociedad civil, exfuncionarios, periodistas, académicos, medios de comunicación y otros sectores de la sociedad, convocados para discutir recomendaciones orientadas a fortalecer los próximos procesos electorales.
La jornada se organizó en cinco mesas de trabajo: marco legal, sistema electoral e inscripción de los partidos políticos; administración electoral; medios de comunicación y redes sociales; financiamiento de la campaña; y garantías para la participación política.
LA PRENSA Verifica participó en la mesa 3, centrada en medios y redes sociales, uno de los espacios más sensibles en tiempos de campaña por su relación directa con la circulación de contenidos falsos, engañosos o manipulados.
Durante esa mesa se discutieron cinco recomendaciones del informe europeo. La recomendación 14, señalada como prioritaria, plantea crear un entorno mediático seguro y libre de intimidación, con protección adecuada para periodistas en riesgo.
La 15 propone despenalizar la difamación y trasladarla al ámbito civil, en línea con estándares internacionales sobre libertad de expresión.
La 16 sugiere convertir los medios estatales en una verdadera cadena de servicio público, con independencia editorial y autonomía financiera.
La 17 llama a aprobar una ley de protección de datos que incluya reglas claras para el tratamiento de información personal por parte de actores electorales.
Y la 18 propone fortalecer la cooperación entre medios, academia, sociedad civil y empresas tecnológicas para impulsar alfabetización digital y reforzar las iniciativas de verificación.
Desinformación sin reglas claras
LA PRENSA Verifica concentró su intervención en la recomendación 18. A través de Carlos Girón, editor en jefe del equipo, explicó que la experiencia del fact-checking en Honduras muestra que la desinformación no puede abordarse solo cuando ya alcanzó miles de interacciones.
También debe enfrentarse desde antes, con formación ciudadana, lectura crítica del contenido digital y herramientas para que las personas identifiquen mensajes manipuladores, narrativas falsas y campañas de engaño durante períodos electorales.
Ese diagnóstico ya había formado parte de conversaciones previas con la misión europea. El año pasado, cuando Alice Colombia recién había llegado a Honduras como analista de redes sociales de la MOE y faltaban pocas semanas para las elecciones generales, LA PRENSA Verifica se reunió con ella para analizar cómo se mueve la desinformación en el país.
En ese encuentro hablaron sobre sus dinámicas de circulación, la forma en que logra amplificarse y la ausencia de marcos o regulaciones para responder a ese fenómeno.
La participación de LA PRENSA Verifica en el diálogo de la MOE reforzó una conclusión concreta: si Honduras busca mejorar sus próximos procesos electorales, también deberá asumir que la desinformación representa un problema democrático.
Su impacto no solo alcanza a las campañas, sino también a la calidad del debate público, la confianza ciudadana y el derecho de las personas a recibir información verificada antes de tomar decisiones políticas.