Así castigó la justicia al pastor que raptó y abusó de su hijastra
El pastor José Ramírez fue acusado de abusar de su hijastra, de 13 años. La menor logró escapar y salió entre las sábanas corriendo del lugar en busca de ayuda
- Actualizado: 06 de marzo de 2026 a las 11:13 -
Un juez en Colombia condenó a 43 años y seis meses de prisión al pastor cristiano José Erley Ramírez Garcés, hallado culpable de los delitos de secuestro agravado y acceso carnal violento agravado contra su hijastra de 13 años.
El fallo fue emitido por el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Chinchiná, en el departamento de Caldas, tras el proceso judicial iniciado por los hechos ocurridos el 29 de abril de 2025, un caso que generó conmoción en la comunidad.
La sentencia establece que el condenado no tendrá acceso a beneficios carcelarios, por lo que deberá cumplir la totalidad de la pena en prisión, según informó el diario colombiano La Patria.
De acuerdo con la investigación, los hechos ocurrieron en la vereda San Andrés, en el municipio de Chinchiná, donde el líder religioso fue acusado de atacar a su hijastra, quien entonces tenía 13 años.
Según el testimonio de la menor, el pastor habría intentado mantenerla retenida y posteriormente agredirla. La adolescente logró escapar del lugar y pedir ayuda a vecinos del sector.
Uno de los hombres que acudió en su auxilio relató que el religioso había puesto música religiosa a alto volumen, lo que, según dijo, habría servido para evitar que otras personas escucharan lo que ocurría.
Tras conocerse lo ocurrido, varios vecinos reaccionaron con indignación y agredieron al pastor, quien resultó golpeado antes de que las autoridades llegaran al lugar para ponerlo bajo custodia.
El caso generó fuerte debate dentro de la comunidad cristiana de la zona. Mientras algunos condenaron los hechos, otros miembros de su congregación han pedido clemencia para el líder religioso.
En redes sociales, allegados al condenado han difundido mensajes en los que aseguran que el pastor no actuó por voluntad propia, sino que habría estado “poseído por el diablo”, afirmaciones que, en su tiempo, provocaron repudio de la población.
La resolución judicial se sustentó en pruebas que incluyeron el testimonio de la menor y el reporte de los hechos reconstruidos.