Fuerte golpe a la Pandilla 18: capturan estructura en San Buenaventura
Investigaciones señalan que la Pandilla 18 pretendía establecer operaciones ilícitas entre Ojojona, Santa Ana y San Buenaventura
- Actualizado: 06 de marzo de 2026 a las 16:26 -
La Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO) capturó a ocho integrantes de la Pandilla 18 durante dos operaciones realizadas en el municipio de San Buenaventura, al sur de Tegucigalpa.
Las detenciones se produjeron cuando los sospechosos fueron sorprendidos presuntamente realizando cobros extorsivos contra transportistas y pequeños comerciantes de la zona, según informaron las autoridades.
En los operativos también participaron agentes de la Policía Nacional asignados a la Unidad Metropolitana de Policía N.º 14, quienes brindaron apoyo a los equipos investigativos y operativos de la DIPAMPCO.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, los detenidos formarían parte de una estructura criminal dedicada a la extorsión, planificación de atentados armados, homicidios, tráfico de drogas y desplazamientos forzados, por lo que eran considerados objetivos prioritarios para las autoridades.
Entre los capturados figuran dos presuntos cabecillas de la Pandilla 18, identificados como Maynor Josué Sánchez Baca, alias “El Gringo”, y Francis Adolfo Salgado Laínez, alias “El Guanaco”, quienes supuestamente coordinaban y dirigían las actividades criminales de la célula delictiva.
Según los registros policiales, ambos cuentan con antecedentes por delitos como robo de vehículos, portación ilegal de armas de fuego, extorsión, uso indebido de nombre y uso de insignias o uniformes similares a los utilizados por cuerpos de seguridad del Estado.
Las autoridades también investigan su posible participación en hechos violentos ocurridos recientemente en la capital, incluyendo su presunta vinculación con un homicidio múltiple registrado en el barrio El Bosque de Tegucigalpa.
Junto a los supuestos cabecillas fueron capturados otros integrantes de la estructura criminal, entre ellos presuntos gatilleros y recolectores de dinero producto de extorsiones.
Los detenidos fueron identificados como Marcos Antonio Gonzales Ordóñez, Josué David Sierra Mondragón y Marvin Josué Murillo Sánchez, además de una menor en conflicto con la ley identificada únicamente como Ruth.
De acuerdo con las autoridades, estas personas serían responsables de ejecutar cobros extorsivos, intimidar a las víctimas y participar en acciones armadas para mantener el control criminal en la zona.
Durante la primera intervención policial, los agentes decomisaron varias armas de fuego, munición de distintos calibres —incluyendo algunas de uso prohibido—, dos chalecos antibalas con distintivos falsos similares a los utilizados por la DIPAMPCO, dinero en efectivo presuntamente producto de extorsiones, varios paquetes con supuesta droga, teléfonos celulares y un vehículo tipo turismo.
Las investigaciones indican que la droga incautada era procesada para su posterior distribución bajo la modalidad de narcomenudeo en el corredor turístico de San Buenaventura.
Respecto a las armas decomisadas, las autoridades informaron que se han ampliado las investigaciones en coordinación con la Unidad de Delitos Contra la Vida de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) para determinar si han sido utilizadas en otros hechos criminales, especialmente homicidios o atentados armados registrados en la capital. Sobre el decomiso del artefacto explosivo, las autoridades indicaron que este tipo de armamento refleja el incremento del poder de fuego de las organizaciones criminales, que buscan ejecutar atentados contra estructuras rivales, víctimas de extorsión o incluso contra funcionarios policiales durante operativos.
En cuanto a los chalecos antibalas incautados, la Policía explicó que los pandilleros presuntamente los utilizaban para simular ser miembros de cuerpos de seguridad, con el objetivo de generar confianza en la población o evitar sospechas al momento de movilizarse o cometer actos ilícitos. Las investigaciones también señalan que este grupo criminal pretendía establecer operaciones ilícitas en el corredor turístico ubicado entre los municipios de Ojojona, Santa Ana y San Buenaventura.