Gobierno y Congreso, principales blancos de los bulos en lo que va de 2026

Las instituciones fueron utilizadas como materia prima de falsedades sobre decisiones gubernamentales, proyectos legislativos y coyunturas políticas durante siete meses

Gobierno y Congreso, principales blancos de los bulos en lo que va de 2026

San Pedro Sula, Honduras
El Gobierno y el Congreso Nacional fueron los principales objetivos entre los 393 bulos desmentidos durante los primeros siete meses de 2026. Juntas concentraron 152 contenidos, casi cuatro de cada diez casos analizados.

Pero hay una precisión fundamental: esto no significa que el Gobierno o el Congreso hayan generado esos contenidos.

Las instituciones aparecen como protagonistas de las falsedades difundidas en redes sociales, donde sus decisiones, funcionarios, proyectos y debates fueron utilizados para construir relatos que no correspondían con la realidad.

El Gobierno encabezó la clasificación temática con 85 bulos. De ese grupo, 76 correspondieron a falsas acciones gubernamentales. Es decir, en casi nueve de cada diez contenidos relacionados con el Ejecutivo se atribuyeron al Gobierno medidas, decisiones o actuaciones que no habían ocurrido.

El Congreso Nacional ocupó el segundo lugar, con 67 casos. Dentro de ese universo, 32 correspondieron a falsos proyectos legislativos: contenidos que presentaron como reales iniciativas o propuestas que no tenían ese carácter.

La desinformación encontró así una forma sencilla de aprovechar la conversación pública: colocar una decisión inexistente dentro de una institución real.

Javier Franco, experto en desinformación, explicó que “allí (Gobierno y Congreso Nacional) convergen poder, intereses y problemas que la gente siente directamente: empleo, economía, seguridad, salud, educación o servicios públicos”.

Por su parte, Edwin Ordoñez, docente de Periodismo Digital de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), consideró que “el hambre por poder, seguidores de entes políticos con odio y el mismo egocentrismo de algunos funcionarios y exfuncionario profundiza que la crisis de las desinformación se concentre ahí (en el Gobierno y Congreso Nacional)”.

Nunca hizo. Los 76 casos de falsas acciones gubernamentales muestran cómo una institución real puede convertirse en el escenario de una historia inventada.

La fórmula resulta particularmente efectiva porque parte de algo que el público reconoce. El Gobierno existe, sus funcionarios toman decisiones y las instituciones anuncian medidas todos los días. Sobre esa realidad se puede colocar una acción que nunca ocurrió y presentarla con suficiente apariencia de autenticidad.

La publicación puede adquirir forma de comunicado, anuncio, declaración o supuesto cambio de política. El envoltorio institucional hace el resto.

Dentro de los 85 contenidos relacionados con el Gobierno también aparecieron asuntos que atravesaron la conversación nacional, desde las alzas de combustibles hasta temas de educación, salud, seguridad y otras decisiones de interés público.

La desinformación no necesitó crear una institución ficticia. Le bastó con hacer que una institución real pareciera haber tomado una decisión que nunca tomó.

Ese mecanismo también explica por qué las citas falsas fueron la tipología más frecuente de toda la radiografía. Una declaración inventada puede convertir a un funcionario en protagonista de una medida inexistente sin necesidad de fabricar una institución completa.

Collage de capturas de pantalla a bulos verificados por LA PRENSA Verifica.

Escenario de leyes

En el caso del Congreso Nacional, la fórmula dominante fue distinta, aunque comparte el mismo principio.

De los 67 bulos vinculados con el Legislativo, 32 correspondieron a falsos proyectos legislativos. En estos contenidos se presentaron como reales propuestas, iniciativas o proyectos que no correspondían con lo difundido.

La estrategia aprovecha una característica de la actividad parlamentaria: la diferencia entre una propuesta, una discusión, una iniciativa y una decisión definitiva puede ser difícil de identificar para quienes reciben un contenido aislado en redes sociales.

Un supuesto proyecto puede circular como si ya fuera ley. Una propuesta puede presentarse como una decisión tomada. Y una discusión puede transformarse, dentro de una publicación viral, en una medida que supuestamente entrará en vigor.

La desinformación aprovecha esa distancia entre lo que se discute y lo que realmente ocurre.

Ordoñez sostiene: “Porque desde ahí (Gobierno y Congreso Nacional) se toman las decisiones y hay que hacer caer como sea el que tiene el mando y también destuir con la misma estrategia al que intenta obtener el mando”.

Durante el periodo analizado, los contenidos relacionados con el Congreso también estuvieron vinculados con asuntos políticos y coyunturas que generaron conversación pública.

Collage de capturas de pantalla a bulos verificados por LA PRENSA Verifica.

De JOH a las elecciones

La política no se limitó a las dos instituciones con mayor cantidad de casos.

El regreso del expresidente de Honduras (2014 y 2022), Juan Orlando Hernández, apareció como temática en 30 bulos, mientras que el indulto al exmandatario sumó otros 11. Las elecciones acumularon 11 casos y la política, considerada de manera general, otros 19.

También fueron utilizados acontecimientos como la toma de posesión, un juicio político, la reforma energética, las protestas y otros asuntos de interés nacional.

La lista muestra que la desinformación no necesitó depender de un único acontecimiento. Conforme cambiaba la conversación pública, aparecían nuevos temas capaces de sostener contenidos falsos.

En ese sentido, la política funcionó como un territorio amplio para la fabricación de relatos: funcionarios que supuestamente dijeron algo, instituciones que supuestamente tomaron una decisión y diputados que supuestamente impulsaron una iniciativa.

Para Alina Donaire, investigadora de desinformación, el interés que genera la política facilita que los contenidos falsos encuentren una audiencia y se mezclen con otras narrativas que buscan afectar la percepción sobre las instituciones.

“El ámbito gubernamental se posiciona como un terreno fértil para la desinformación, ya que prácticamente los desinformadores se aprovechan de la pasión política y lo utilizan como un cebo para que esto vaya resbalando las narrativas orientadas hacia el control social, la erosión de la confianza o causar esa desconfianza institucional, sobretodo ideas de fraude, de corrupción”, aseguró Donaire.

Disfraz falso. Los 152 casos vinculados con Gobierno y Congreso permiten observar un patrón: la desinformación utilizó instituciones reconocibles para darle apariencia de realidad a contenidos que no correspondían con los hechos.

No se trata solamente de inventar información. También se trata de poner la mentira en el lugar correcto: atribuirla a una institución que existe, colocarla dentro de una coyuntura real y rodearla de elementos que hagan innecesaria, a primera vista, la comprobación.

Durante siete meses, el Gobierno y el Congreso fueron protagonistas involuntarios de buena parte de esa narrativa.

Los datos no permiten establecer quién creó esos contenidos ni afirmar que existiera una operación coordinada detrás de los 152 casos. Sí muestran que las instituciones públicas y la agenda política fueron un terreno recurrente para construir falsedades.

La fórmula terminó siendo reconocible: una institución real, una acción que nunca ocurrió y una publicación diseñada para hacer que ambas cosas parecieran inseparables.

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Carlos Girón
Carlos Girón
carlos.giron@elheraldo.hn

Editor de LA PRENSA Verifica y El Heraldo Verifica. Primer periodista de Centroamérica y el Caribe especializado en desinformación, verificación digital y fact-checking político. Docente en la UJCV.

José Quezada
José Quezada
jose.quezada@elheraldo.hn

Coeditor en LA PRENSA Verifica y El Heraldo Verifica. Principalmente hace fact-checking político, pero también desmiente bulos, trata y visualiza datos. Licenciado en Periodismo por la UNAH.

Carlos Urrutia
Carlos Urrutia
Periodista

Fact-checker de EL HERALDO y La Prensa Verifica, en donde combate la desinformación en línea. Conoce de SEO y periodismo digital. Estudiante de Periodismo en la UNAH.

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