“Yo iba pasando en el momento equivocado”, declaró Eli Nahún Guerra al ser consultado tras su traslado a Honduras, luego de ser entregado por autoridades guatemaltecas en la zona fronteriza.
Eli Nahún Guerra es señalado por su presunta vinculación en el asesinato de cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), ocurrido en la aldea de Corinto, Omoa, Cortés.
El sospechoso permanecía hospitalizado en Puerto Barrios, Izabal, Guatemala, bajo custodia de las autoridades de ese país, mientras se coordinaba su retorno a Honduras para continuar el proceso judicial.
Este martes fue entregado en la frontera entre ambos países y posteriormente trasladado por autoridades hondureñas hacia instancias policiales para su presentación ante los tribunales.
En su breve declaración, el detenido agregó: “Yo le dejo todo en las manos de Dios porque Dios me va a sacar de acá”, sin ofrecer más detalles sobre su situación.
Delito de asociación para delinquir
No obstante, las autoridades policiales mantienen una línea de investigación distinta sobre su presunta participación en el caso.
El jefe de la Policía en San Pedro Sula, comisionado Eduardo Lanza, informó que Guerra será presentado por el delito de asociación para delinquir, al señalarlo como presunto integrante de una estructura criminal vinculada al narcotráfico.
“Es un sicario de esta estructura criminal dedicada al narcotráfico y es por eso que se está procesando”, aseguró el funcionario policial.
Las investigaciones continúan para establecer el nivel de participación del detenido en la masacre de los cinco agentes en Corinto y esclarecer completamente el caso.