Tegucigalpa. La violencia y la criminalidad que azotan al transporte público volvieron a cobrar una vida inocente. Norma Nicoll Ramírez Arteaga, una joven de apenas 26 años de edad, murió anoche tras permanecer internada.
El suceso se originó el pasado martes, cuando sujetos fuertemente armados abordaron un autobús de ruta interurbana en Tegucigalpa y comenzaron a despojar de sus pertenencias a los pasajeros. Presas del pánico y el nerviosismo ante la amenaza de los delincuentes, Norma Nicoll y su hermana gemela, María José, tomaron la desesperada decisión de lanzarse del vehículo en movimiento para salvar sus vidas.
Lamentablemente, al momento de caer, la joven impactó fuertemente su cabeza contra el pavimento. Mientras que su hermana logró sobrevivir con lesiones menores, Norma sufrió un severo traumatismo que la dejó inconsciente en el lugar, siendo trasladada de urgencia hasta el principal centro asistencial de la capital.
Pese a los esfuerzos médicos realizados para salvarle la vida, la joven, originaria del municipio de Olanchito, Yoro, fue declarada muerta ayer jueves. La muerte de Norma Ramírez ha generado consternación y dolor entre sus familiares, amigos y conocidos, quienes se presentaron a reclamar su cuerpo para trasladarlo a su tierra natal y darle cristiana sepultura.
Las muestras de condolencia no se hicieron esperar por parte de la comunidad de Olanchito, donde la página Olanchito 1807 HCN difundió un emotivo aviso fúnebre: "Con profundo pesar lamentamos informar el fallecimiento de la joven Norma Nicoll Ramírez Arteaga. Expresamos nuestras más sinceras condolencias y solidaridad a sus padres, el profesor José Santos Ramírez y Charito Arteaga, así como a su hermana María José Ramírez Arteaga, demás familiares y seres queridos".
El mensaje de la página comunitaria concluyó pidiendo paz para el descanso de la joven: "Nos unimos al dolor que embarga a su familia y elevamos nuestras oraciones para que Dios les conceda fortaleza y consuelo ante esta irreparable pérdida. Descanse en paz, Norma Nicoll. Que brille para ella la luz perpetua".
Por su parte, allegados y amigas de la infancia expresaron su indignación y tristeza en redes sociales, recordándola como una persona ejemplar.
Su amiga Ivana Sevilla dedicó unas emotivas palabras dedicadas a la memoria de Norma: "Nicol, te conocí desde la escuela, hicimos el sexto grado juntas, hicimos la comunión, la confirmación juntas en la iglesia católica y muchas veces nos cruzábamos para cuando íbamos a la universidad. Sin duda alguna, tu partida me tiene muy triste. Te recuerdo como ese extraordinario ser humano que pudo existir, con aquella sonrisa y esa timidez que te caracterizaba, esa chica dulce, inteligente y aplicada. Dios te reciba con un bañado de ángeles en el cielo.