La mañana de este martes en las bodegas ubicadas en las inmediaciones del anillo periférico, cerca de la colonia Loarque, se convirtió en tragedia.
La jornada había iniciado con normalidad. Decenas de trabajadores llegaron temprano sin imaginar que, minutos después de comenzar sus labores, un fuerte estruendo cambiaría por completo la escena: un alud cayó sin avisar.
Anoche se confirmó la muerte de Claudia Suyapa Garay (de 46 años), empleada del área de aseo, quien quedó atrapada entre los escombros luego del colapso del cerro. Esta mañana hallaron el cuerpo de Félix Núñez Flores. Aún siguen la búsqueda de Karen Dinora Girón (de 41).
Cronología de la tragedia
En medio de la angustia, la jornada que había iniciado como cualquier otra terminó marcada por la incertidumbre y el dolor.
Decenas de trabajadores llegaron el martes 23 de junio desde tempranas horas sin imaginar que, minutos después de iniciar sus labores, un fuerte estruendo cambiaría por completo el destino de quienes se encontraban en el lugar.
Según testimonios, eran aproximadamente las 7:15 am cuando parte del cerro situado al costado izquierdo de las bodegas cedió inesperadamente. Toneladas de tierra, piedras y escombros se desplomaron sobre la estructura ubicada junto al paredón.
Segundos después comenzó un incendio que rápidamente se extendió dentro de las instalaciones, donde quedaron atrapadas más de 30 personas. La emergencia fue reportada al Cuerpo de Bomberos a las 7:22 am y de inmediato se movilizaron unidades de rescate hacia la zona.
Cuando los rescatistas llegaron, las llamas consumían la bodega más cercana al paredón derrumbado. Posteriormente, el Cuerpo de Bomberos confirmó que en el lugar se almacenaban baterías de litio y otros materiales inflamables y tóxicos, situación que obligó a extremar las medidas de seguridad durante las labores de rescate.
Las primeras horas estuvieron marcadas por la esperanza. Los equipos de emergencia ingresaban y salían constantemente entre el humo y los escombros, removiendo tierra y buscando sobrevivientes, mientras afuera los familiares observaban cada movimiento con la esperanza de recibir noticias alentadoras.
Columnas de humo salían de las instalaciones y, conforme avanzaba el tiempo, la incertidumbre y la angustia se apoderaban de los familiares.
El personal del Cuerpo de Bomberos, en conjunto con las Fuerzas Armadas y la alcaldía, trabajaba para sofocar las llamas y despejar el área colapsada; sin embargo, la tarea no fue sencilla.
En varias ocasiones los bomberos se quedaron sin agua mientras el incendio continuaba activo. Incluso se demolieron paredes con almádanas para facilitar el acceso de las mangueras. Cuando el agotamiento físico se hacía evidente, los equipos se relevaban para continuar con las labores.
A eso de las 10:20 de la mañana se logró rescatar a más de 30 trabajadores sanos y salvos. Entre ellos se encontraba Selín Funes, quien agradeció a Dios por haberle dado una nueva oportunidad y aseguró que varios de sus compañeros lograron salir.
Sin embargo, al mediodía, Marco Antonio Artica, comandante general del Cuerpo de Bomberos de Honduras, informó que cuatro personas permanecían desaparecidas y que la búsqueda continuaba.
A la 1:00 de la tarde, el drama humano alcanzó uno de sus momentos más dolorosos. Entre los familiares se escuchaban llamados desesperados hacia el interior de la estructura colapsada.
“¡Claudia!, ¿me escuchás?”, gritaba uno de los parientes con la esperanza de obtener una respuesta. Sin embargo, el silencio dominaba la escena.
Mientras tanto, los bomberos continuaban enfrentando enormes dificultades. El riesgo de nuevos derrumbes y la falta de agua en las cisternas figuraban entre los principales obstáculos.
Las horas transcurrían y la desesperación crecía entre los familiares de los desaparecidos, quienes se abrazaban y rezaban en medio de la tragedia.
Los fuertes olores a materiales quemados obligaban a muchas personas a utilizar mascarillas. Entre los escombros permanecían vehículos atrapados junto a cables de alta tensión colapsados, evidenciando la magnitud del desastre.
Entre el ruido de motores, familiares, periodistas y curiosos, el personal del Cuerpo de Bomberos pidió en varias ocasiones silencio para intentar escuchar alguna respuesta desde el interior de las bodegas. Sin embargo, los esfuerzos resultaron infructuosos y la búsqueda continuó.
Tras el derrumbe quedó una enorme abertura en el cerro que amenaza con nuevos desprendimientos. Por esa razón, constantemente se despejaba la zona para proteger tanto a los equipos de emergencia como a los familiares que permanecían en el lugar.
“Se está moviendo material pesado, removiendo una piedra de aproximadamente 10 toneladas para quitar carga a la estructura y realizar la búsqueda”, informó Carlos Bonilla, vocero del Cuerpo de Bomberos de Honduras.
A pesar de las dificultades, los cuerpos de socorro continuaban trabajando para despejar la zona y localizar a las personas desaparecidas.
Testimonios
Allan Martínez, conductor de cisterna de 50 años y residente de Las Tapias, logró escapar de la tragedia por apenas unos segundos.
Desde hace seis meses abastece de agua a una de las bodegas del sector. Según relató, esa mañana terminó su recorrido y se alejó apenas unos metros del lugar donde ocurrió el deslizamiento.
“Creo que eran las 7:15 o 7:20 de la mañana. Yo siempre vengo a hacer un viaje de agua ahí. Cuando acordé, me fui para donde estaba el camión y luego caminé hacia unos tanques que están más a la derecha. Ahí fue donde se escuchó aquel gran estruendo”, recordó.
Calculó que apenas transcurrieron unos siete segundos entre el momento en que decidió moverse y el instante en que el cerro colapsó.
“Fue como en siete segundos después de que me aparté de ahí que se cayó. Caminé como unos cinco o seis metros y después se vino todo eso. Un montón de polvo se miraba”, dijo.
Tras el derrumbe, el miedo aumentó cuando comenzaron a escucharse explosiones dentro de las bodegas.
“Salió todo el montón de gente, pero empezó a sonar ahí donde está el incendio, como algo que quería explotar; era como químico, no sé. Empezó el incendio y de ahí se propagó todo”, narró.
“Me puse nervioso porque uno estaba aquí y el cerro estaba atrás. Si se hubiera desmoronado en cadena nos hubiera matado como a unas 30 personas”, afirmó.
El conductor también aseguró que “muchos comentarios ya tiempos vienen diciendo que eso estaba malo, que era tierra roja y estamos en invierno, entonces había riesgo de que se cayera... y efectivamente se cayó”.
Mientras algunos celebraban haber sobrevivido, del otro lado del derrumbe la realidad era distinta. Familiares de las personas desaparecidas permanecían en la zona esperando noticias.
Tras el incidente, algunos intentaban ocultar sus lágrimas detrás de lentes oscuros y otros caminaban de un lado a otro entre patrullas, ambulancias y maquinaria pesada.
Ninguno quiso brindar declaraciones. Sin embargo, el dolor de no saber si sus familiares seguían con vida se reflejaba en cada rostro.
Hasta el cierre de esta edición, aún se desconocía el paradero de las personas desaparecidas.
Las primeras investigaciones apuntan a que una filtración constante de agua habría debilitado progresivamente la estructura del cerro hasta provocar el deslizamiento que sepultó parte de las bodegas.
Las autoridades señalaron que el colapso ocurrió cuando la masa de tierra y rocas cedió repentinamente, impactando directamente las instalaciones de almacenamiento ubicadas al pie de la pendiente. La fuerza del derrumbe causó severos daños estructurales y dificultó las labores iniciales de respuesta.
Mientras las autoridades buscan establecer las causas exactas del colapso, decenas de familias continúan esperando la noticia que más desean escuchar: que quienes aún permanecen desaparecidos puedan ser encontrados con vida.
Cronología de la emergencia en Loarque
7:15 am Parte del cerro ubicado junto a las bodegas cede y toneladas de tierra y rocas caen sobre las instalaciones.
Minutos después Se registra un incendio dentro de las bodegas afectadas. Decenas de trabajadores intentan evacuar mientras otros quedan atrapados.
7:22 am El Cuerpo de Bomberos recibe el reporte de la emergencia y moviliza unidades de rescate hacia la zona.
Durante la mañana Equipos de rescate trabajan entre humo, escombros y riesgo de nuevos derrumbes para localizar sobrevivientes.
10:20 am Más de 30 trabajadores son rescatados sanos y salvos, según informan las autoridades.
Mediodía Marco Antonio Artica, comandante general del Cuerpo de Bomberos de Honduras, confirma que varias personas continúan desaparecidas y que las labores de búsqueda siguen en desarrollo.
1:00 pm Familiares permanecen en la zona a la espera de noticias, mientras rescatistas intensifican las tareas de remoción de escombros.
Durante la tarde Las autoridades confirman la muerte de Claudia Suyapa Garay, de 46 años, mientras continúan las operaciones para localizar a las personas desaparecidas.