Las autoridades hondureñas confirmaron la identidad de las 19 personas asesinadas en la masacre ocurrida en la comunidad de Rigores, municipio de Trujillo, departamento de Colón, donde un grupo de campesinos fue atacado mientras se encontraba reunido en una iglesia antes de iniciar su jornada laboral.
El crimen ocurrió dentro de una galera donde funcionaba la iglesia “Tierra Prometida”, ubicada en el interior de una finca de palma africana situada a pocos minutos de la comunidad de Rigores, una zona marcada por conflictos agrarios y hechos violentos en los últimos años.
Según versiones preliminares de testigos, los campesinos se encontraban orando y preparándose para trabajar cuando varios hombres armados ingresaron por la parte trasera de la finca y comenzaron a someter a las personas presentes.
Los atacantes habrían obligado a varias víctimas a colocarse de rodillas antes de dispararles en repetidas ocasiones, principalmente en la cabeza, según relataron pobladores del sector.
Identidades de las víctimas
Las autoridades confirmaron como víctimas mortales a José Ramón Argueta Ventura, de 56 años; Gerson Adonay Ramos Paz, de 16; Edgar Francisco Hernández Díaz, de 45; Santos Trinidad Díaz Suchite, de 46; Elder Obeniel Esquivel García, de 18; y Martin Ramos Mendoza, de 61 años.
También fallecieron Wilmer Vidal Suchite García, de 24 años; Elmer Marín Suchite García, de 26; Kelvin Gustavo Cárcamo Canan, de 24; Christian Eduardo Galdames Núñez, de 22; Carlos Joel Milla Pineda, de 14; y Santos Augusto Zelaya Martínez, de 58 años.
La lista oficial incluye además a José Eduardo Miranda Matute, de 14 años; Mirza Yackelin Rodríguez Perdomo, de 33; Miriam Janeth Rodríguez Dubón, de 30; María Linda Rodríguez Dubón, de 28; Hilario Cardona Murillo, de 54; y Edilson Oquelí Gómez Euceda, de 30 años.
Asimismo, las autoridades reportaron a una víctima identificada preliminarmente como José Luis Mendoza Rivas, de 33 años, aunque su identidad aún debe ser confirmada debido a que el cuerpo presentaba el rostro completamente desfigurado.
De acuerdo con las versiones recopiladas en el lugar, nueve cuerpos quedaron dentro de la galera donde funcionaba la iglesia, mientras otros fueron encontrados en las afueras del inmueble y entre las plantaciones de palma africana.
Entre las víctimas también figuran tres mujeres, cuyos cuerpos fueron hallados en diferentes puntos de la finca tras el ataque armado ocurrido durante las primeras horas de la mañana.
El portavoz del Ministerio Público, Yuri Mora, informó a LA PRENSA que dos equipos de Medicina Forense fueron desplazados hacia la zona para realizar el reconocimiento y levantamiento de cadáveres conforme a los procedimientos legales establecidos.
Mora explicó que algunos familiares y compañeros de las víctimas trasladaron varios cuerpos y los colocaron en ataúdes antes de la llegada de las autoridades, situación que complicó parcialmente las labores forenses. Mientras tanto, equipos fiscales, policiales y militares continúan las investigaciones para esclarecer el móvil de una de las masacres más sangrientas registradas este año en Honduras.