El Ministerio Público (MP) confirmó este jueves la recuperación de múltiples cuerpos tras la masacre registrada este jueves en una finca de palma africana en el sector de Rigores, Trujillo, departamento de Colón, donde preliminarmente se reporta la muerte de al menos 19 personas.
Yuri Mora, portavoz del Ministerio Público, detalló a LA PRENSA que la escena es atendida por dos equipos de Medicina Forense desplegados en distintos puntos del área afectada.
Mora explicó que el primer equipo ha realizado tres levantamientos de cadáveres, mientras que el segundo equipo ha contabilizado cuatro cuerpos, en medio de las labores de reconocimiento en la zona.
Asimismo, indicó que se reportan al menos dos cuerpos adicionales que ya se encuentran en ataúdes dentro de viviendas cercanas, a la espera de que finalicen las diligencias forenses.
“Hay dos equipos de Medicina Forense que se desplazaron a la zona de Trujillo donde fue lo de la finca de palma africana. Uno de los equipos lleva tres levantamientos y el otro equipo lleva cuatro, pero hay dos cuerpos más que están ya en ataúdes en dos viviendas, entonces después de que termine esto se van a desplazar, entonces si es así, serían 19 los que por el momento están”, explicó Mora a LA PRENSA.
Mora señaló además que parte de los cuerpos han sido colocados en ataúdes por sus familiares, quienes permanecen en el área a la espera de la finalización del trabajo de Medicina Forense.
El portavoz del MP indicó que, pese a ello, los equipos están cumpliendo con los protocolos legales de reconocimiento y levantamiento de cadáveres establecidos por la ley.
Mora explicó que el primer equipo ha realizado el reconocimiento de 13 víctimas, mientras que el segundo equipo contabiliza otras seis personas fallecidas.
De acuerdo con lo informado, aún se evalúa el proceso de entrega de los cuerpos a sus familiares, ya que se analiza si serán trasladados o entregados directamente en el lugar tras la realización de las diligencias correspondientes.
El portavoz confirmó además que el fiscal general ordenó la activación de un equipo de operaciones especiales que se sumará a las investigaciones en la zona de la masacre.
Dicho equipo trabajará junto a fiscales del Ministerio Público, agentes policiales y elementos de las Fuerzas Armadas con el objetivo de esclarecer lo ocurrido e identificar a los responsables del hecho violento.
Las autoridades indicaron que la cifra de víctimas aún podría variar conforme avancen las inspecciones en el área, por lo que el número oficial será confirmado una vez concluyan los trabajos forenses.
La masacre ocurrió en la iglesia “Tierra Prometida”, ubicada dentro de la finca Paso Aguán, donde las víctimas, según versiones preliminares, eran trabajadores de una plantación de palma africana que se encontraban reunidos antes de iniciar su jornada laboral.
Testigos relataron que hombres fuertemente armados ingresaron al lugar, sometieron a las personas presentes y posteriormente abrieron fuego contra varias de ellas, dejando cuerpos distribuidos en distintos puntos de la finca, algunos cerca de la salida del inmueble.